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martes, 6 de marzo de 2012

Este momento (epifanía)

Nadie puede retroceder y emprender un nuevo comienzo, pero todo el mundo puede empezar hoy a crear un nuevo final (Maria Robinson).  

Anoche experimenté un momento perfecto –epifánico, una joya, una rareza- y me alegra haber sido consciente de ello en vivo y en directo. 
Ya era de madrugada y dormíamos. Nuestra hija estaba entre nosotras (es una experta en colarse en nuestra cama) enfundada en su pijama de cuerpo entero con los corchetes detrás para facilitar el cambio de pañal. Estaba caliente como solo se calientan los bebés que duermen y olía a aceite de almendra dulce y a leche con cacao. Todo estaba en silencio. 
Nuestra pequeña, ya digo, estaba entre nosotras y con un brazo tocaba a una mamá y con el otro a la otra. Eso le daba paz. Y pensé para mí: este momento. 
Este momento en que las dos somos más jóvenes que viejas, estamos sanas, nos amamos, nos lo pasamos bien juntas, nos satisface nuestra vida personal y profesional, tenemos un nido y estamos rodeadas de gente que nos quiere. 
 Este momento en que nuestra hija cambia de bebé a niña, no tiene preocupaciones, se ríe constantemente, no conoce los prejuicios, nos adora, se siente segura y querida, tiene todavía la vida entera por estrenar y recorrer. 
Magia. Realidad. 
¿Se volverán a dar todos estos factores juntos alguna vez? Sí o no. Pero quiero apreciarlos, agradecerlos y atesorarlos. 
Tengo tanta suerte…

domingo, 12 de septiembre de 2010

Poemas (5): Renée Vivien

Detesto el perfume empalagoso y las voces estridentes (Renée Vivien)

¡Renée Vivien! He exclamado mentalmente esta mañana, al despertar y acordarme de que hoy es nuestro aniversario de boda. ¿No tenía Renée Vivien unos poemas perfectos para dedicarle hoy a mi bruja? He rebuscado entre mis libros mientras preparaba lo que nosotras llamamos un “desayuno de hotel” para darle una sorpresa a mi esposa-desde-hace-exactamente-un-año y los he encontrado.
El desayuno/buffet tenía las siguientes cosas: café (por supuesto), zumo de naranja, higos y coco, tostadas de pan integral y de centeno, huevos revueltos, beicon, mantequilla de Soria y mermelada casera de moras, bollitos variados (que nadie se ría), galletas escocesas al limón con trocitos de fruta, queso cheddar y fresco de cabra y yogures ecológicos con frutas del bosque. Me lo he currado, ¿a que sí? Mejor que esos que te traen a casa, cuestan un dineral y luego son como la comida de avión.
Aquí va una foto de la mesa que se ha encontrado mi somnolienta mujer al salir de la cama y luego lo de Renée Vivien (por cierto, que cada vez que aparece el nombre de la poeta en este post, éste está enlazado a una página web distinta con más poemas suyos y otros datos de interés).

Renée Vivien (1877-1909)
Poeta simbolista británica que, no obstante, escribía en francés.
Nació en Londres de padre inglés y madre estadounidense. Su familia tenía mucho dinero y creció entre París y  Londres. Con 21 años heredó la fortuna familiar y se mudó definitivamente a la ciudad de las luces.
Desde ese momento y causando gran escándalo, vivió abiertamente su lesbianismo y, como podéis observar por la fotografía, lo vistió también. Su relación con la escritora Natalie Clifford Barney (las dos, en la imagen debajo del primer poema) era conocida por todo el mundo, así como su amor no correspondido por Violet Shillito, su amiga de la infancia, cuya muerte le dejó devastada.
Vivien no soportaba las infidelidades de Natalie Clifford Barney por lo que, y a pesar de los ruegos de esta para que lo reconsiderada, rompió con ella. Después tuvo un affair con una mujer casada perteneciente a los Rothschild de París, así como con la mujer de un diplomático turco.
A Renée Vivien le afectaron mucho sus problemas amorosos, por lo que en el final de su vida se vio inmersa en una espiral de alcohol y autodestrucción que su vecina Colette retrató en su libro Lo puro y lo impuro.
Para ser una mujer de la época victoriana y eduardiana, Vivien era inusitadamente culta y había viajado mucho. A pesar de morir con tan solo 32 años, su vida fue intensa y su obra prolífica. Aquí tenéis dos poemas como ejemplo (como tantas poetas -y más aún si son lesbianas- apenas está traducida al castellano. En este caso lo ha hecho Luis Antonio de Villena para su antología de posía gay y lésbica Amores iguales).

PALABRAS A LA AMIGA
Soy mujer, y no tengo ningún derecho a la belleza.
Me habían condenado a la fealdad masculina.

Y tuve la inexcusable audacia de buscar
el amor sororal hecho de suaves blancuras (…).

Me habían prohibido tus cabellos, tus pupilas
porque tus cabellos son largos y llenos de aroma
y porque tienen tus ojos extraños ardores
y se turban igual que las ondas rebeldes.

Con el dedo me han señalado en irritado gesto,
porque buscaba mi mirada tu mirada tierna,
y viéndonos pasar nadie quiso comprender
que solo con sencillez yo te había elegido.

Considera la ley vil que transgredo
y juzga mi amor que no conoce daño alguno,
tan cándido, tan necesario y fatal
como el deseo que junta al amante y la amada. (…)
A LA BIEN AMADA
Tú eres mi palacio, mi noche y mi otoño,
y mi vela de seda y mi jardín de lirios,
mi pebetero de oro y mi blanca columna,
mi parque y mi estanque de cañas e iris.

Tú eres mi perfume de ámbar y miel, mi palma,
mis frondas, mi canto de cigarras en el aire,
mi nieve que se muere de tan altiva y calma,
y mis algas y mis paisajes marinos.

Y eres mi campana de monótono sollozo,
mi isla fresca y mi oasis compasivo…
Tú eres mi palacio, mi noche y mi otoño,
y mi vela de seda y mi jardín de lirios.
Poemas (1)
Poemas (2)
Poemas (3)
Poemas (4)

martes, 17 de agosto de 2010

Toda la vida juntas y toda la muerte también

Si no tengo amor, de nada me sirve hablar todos los idiomas del mundo, y hasta el idioma de los ángeles. Si no tengo amor, soy como un pedazo de metal ruidoso; ¡soy como una campana desafinada!
Si no tengo amor, de nada me sirve hablar de parte de Dios y conocer sus planes secretos. De nada me sirve que mi confianza en Dios sea capaz de mover montañas.
Si no tengo amor, de nada me sirve darles a los pobres todo lo que tengo. De nada me sirve dedicarme en cuerpo y alma a ayudar a los demás.
El que ama tiene paciencia en todo, y siempre es amable.
El que ama no es envidioso, ni se cree más que nadie.
No es orgulloso.
No es grosero ni egoísta.
No se enoja por cualquier cosa.
No se pasa la vida recordando lo malo que otros le han hecho.
No aplaude a los malvados, sino a los que hablan con la verdad.
El que ama es capaz de aguantarlo todo, de creerlo todo, de esperarlo todo, de soportarlo todo.
Sólo el amor vive para siempre. Llegará el día en que ya nadie hable de parte de Dios, ni se hable en idiomas extraños, ni sea necesario conocer los planes secretos de Dios. Las profecías, y todo lo que ahora conocemos, es imperfecto.
(1 Corintios 13)

San Francisco, 1975. Stella, o Stina, como la llamaba todo el mundo, una mujer de 40 años de ascendencia mexicana, acude a la manifestación del Orgullo Gay tras haber roto con su marido, del que tiene cuatro hijos. Por su parte, Ina Mae, de 39 años, también divorciada y con un hijo, decide que tampoco puede perderse ese evento. Harvey Milk, el primer político abiertamente homosexual de Estados Unidos, estaría allí. La fiesta, la alegría en medio de la miseria en la que el armario te ahoga, es un alivio para todas esas personas que caminan sintiendo un cóctel de miedo y audacia. Estas valiosas imágenes en super8 nos ponen en contexto.
Es en este día que Ina y Stella se conocen y se enamoran. Deciden compartir casa y criar a sus hijos juntas, convirtiéndose así en una familia.
Pioneras y siempre involucradas en mejorar la vida de las lesbianas, Ina Mae y Stella pronto se convirtieron en modelos a seguir por las mujeres de su comunidad y por muchas lesbianas de Estados Unidos, reivindicando los derechos de estas así como la existencia de las madres lesbianas.
Ina Mae tuvo un papel muy activo en Affirmation, un colectivo lgtbq mormón, siendo la única mujer en liderarlo, mientras que ambas formaban parte de un grupo de lesbianas mayores llamado Women Over 50 and Friends. Asimismo, fueron fundadoras de Lavender Seniors, un colectivo lgtbq de la tercera edad.
Stella siempre fue feminista, nunca se cansaba de llamar la atención a cualquiera que hiciera un comentario sexista. Antes de que se extendiese la práctica, ella ya promovió el reciclaje en su entorno. Tanto Ina Mae como Stella participaron en muchas organizaciones caritativas. Ambas tenían un gran sentido del humor y hacían amigos por donde quiera que fuesen. Les encantaba viajar y fueron pasajeras en muchos de los cruceros Olivia, ya sabéis, esos para lesbianas que salían en The L Word y con los que todas hemos fantaseado.
Ina Mae y Stella estuvieron siempre, pues, dedicadas a hacer un mundo mejor para todos, en especial para las lesbianas.
Este verano, exactamente el día 17 de julio, ambas mujeres regresaban de una reunión familiar. Ina Mae iba al volante cuando sufrió un devastador ataque al corazón que la mató prácticamente al instante. Stella vio que su coche se precipitaba contra unos peatones, con lo que agarró como pudo el volante y decidió precipitarse contra una camioneta para salvarles la vida. Los peatones no sufrieron ningún daño y el conductor de la camioneta tan solo heridas leves, pero la valiente Stella no pudo sobrevivir al accidente.
Murieron juntas, tal y como habían vivido.
Fuera de su comunidad eran unas desconocidas, pero yo quiero rendirles un homenaje en La Letra Escarlata porque su pequeña aportación ha hecho del mundo un lugar mejor y porque su valentía al vivir siempre abiertamente su sexualidad ha hecho que todas nosotras, estemos en el lugar del planeta que estemos, seamos un poquito más libres.
En honor a Ina Mae Murri y a Stella Lopez-Armijo, ni un armario más. Vamos, chicas, todas fuera, se lo debemos.
Ina Mae, Idaho, 1953
Stella, Washington DC, 2000
Les encantaba bailar
Se amaban y formaron una familia unida y feliz

miércoles, 21 de julio de 2010

Una muestra

Mejor que te odien por lo que eres que amarte por lo que no eres (André Gide)

Es posible la esperanza. Eso nos dice esta página web con la que me he topado hoy, en la que mediante un sinnúmero de alentadores párrafos nos aseguran que una persona puede curarse de la AMS. ¿No habéis oído hablar de esa enfermedad? AMS, sí, Atracción hacia el Mismo Sexo.

Ellos mismos explican las diferentes secciones por las que podemos navegar si nos adentramos en su web:

Las tres primeras (Cultura de Muerte - Ideología de Género - Cultura Pro Gay) nos ofrecen un espacio de reflexión y análisis en relación al mundo en el que vivimos y el mundo que hemos de cambiar;

La cuarta sección (Autoayuda) nos ofrece un espacio en el que curar las heridas que se han manifestado en la AMS (Atracción hacia el Mismo Sexo);

La quinta sección (Madurar el Amor) nos ofrece un camino de futuro y esperanza en el que llegar a una Personalidad Madura, es decir, a una personalidad con capacidad de amor verdadero, de amor de Comunión y Solidaridad.

¡No podemos perdernos un sitio así! ¿Verdad? Tan solo una muestra de la cantidad de personas que aún siguen difundiendo su mensaje de odio y violencia por el mundo, que aún siguen creyendo que solo los matrimonios formados por un hombre que lleve la batuta y una mujer que trague con todo son válidos, que hacen que este lugar de tierras y mares sea hostil para tantas personas, que intentan que las vidas de nuestras hijas e hijos se vean sumidas en la miseria… menos mal que tenemos el suficiente amor como para que no lo consigan.

En fin, vamos a ayudarles con un pequeño ejemplo, el del matrimonio formado por Hester y Bruge, dos madrileñas enfermas de lesbianismo.

Tras varios años juntas, pensando que se amaban aunque en realidad estaban enfermas, Hester y Bruge se aprovecharon de la legalización del matrimonio homosexual en su país para casarse. ¡Qué atrevimiento! A su boda acudieron más de cien personas entre la familia y los amigos de ambas. Pero solo lo hicieron por obligación, en realidad todo el mundo hubiera preferido quedarse en su casa que asistir a esa pantomima socialista. De sobra es sabido que tan solo los matrimonios heterosexuales tienen familias estables.

Por si esto fuera poco, Hester y Bruge tuvieron el capricho de tener un bebé. No se podían haber estado quietas en su mundo sáfico, no, tuvieron que buscar a un ser inocente para que sufriera en esa familia tan antinatural.

Estuvieron un año intentándolo, derrochando el dinero en algo que no está destinado a mujeres como ellas, pasándoselo de lo lindo con las pastillas y las inyecciones de hormonas y haciendo perder el tiempo a doctores y doctoras que podrían haber estado atendiendo a mujeres heterosexuales con el sano deseo de formar una familia como dios manda.

Malas noticias. Finalmente, Bruge quedó embarazada. ¿A qué mundo va a llegar esa niña? ¿Qué tipo de valores le inculcarán dos degeneradas como ellas? Los hijos de los matrimonios heterosexuales harán bien en meterse con ella en el colegio, los adultos que les rodean se encargarán de informarles de lo asquerosa que es la familia de su compañera de clase. Probablemente esa pequeña se haga lesbiana. En fin, lo mejor es intentar que allá por donde vaya todo lo tenga más difícil que el resto de la gente. Para que vea que no se puede ir por la vida con dos madres.

¡Dos madres! JA. ¿Pero qué gilipollez es esa? Nadie puede tener dos madres.

Pasemos al documento gráfico que ejemplifica esta triste historia.

Aquí tenemos a la lesbiana Hester, que se cree que va a querer a esa niña cuando en realidad es una egoísta.

Dentro de esta tripa está la pobre niña.

El abuelo de la niña, a quien Hester y Bruge obligaron violentamente a pintar la habitación del bebé… de morado, claro, como horribles feministas con bigote y piernas peludas que son.

Y de nuevo Hester, pintando sin ilusión alguna los muebles donde se guardará la ropita de la pobre víctima de sus caprichos.

Si el tono ha sonado sarcástico y dolido, he cumplido mi propósito. Estoy harta de la gente que piensa que las familias lesbianas y gays son perjudiciales para los niños y niñas. Nosotras nos sentimos afortunadas porque va a nacer un ser único al que vamos a tener el privilegio de amar y cuidar. Nuestro apego será el refugio contra todas estas personas, que son las que en verdad intentan dañar a estos bebés y a sus familias.

Basta de odio, basta de violencia, basta de aversión hacia lo diferente. Que triunfe el amor, que triunfe la celebración de la diversidad, que triunfe la paz.

jueves, 11 de febrero de 2010

¡Una noticia!

El regalo de la felicidad pertenece a quien lo desenvuelve. (Anónimo)

Me dije a mí misma que os lo contaría cuando nos dieran el alta de la clínica de reproducción asistida para poder pasar ya a un tocólogo normal, y ese día ha sido hoy.
En otro momento haré recuento en La Letra Escarlata de todo lo que hemos vivido, pues ha sido mucho en el año y pico que llevamos intentándolo. Ha sido mucho y muy útil para quienes estéis pensando en seguir el mismo camino que nosotras.
En fin, que mi bruja, esa mujer que no deja de hacerme feliz, está embarazada. Ya casi de dos meses.
Si todo va bien –y va a ir bien- nuestra hija o nuestro hijo nacerá a finales de septiembre.
Vamos a ser madres.
La alegría es desbordante y se combina con la lógica precaución del primer trimestre.
Vamos a ser madres.
Hoy hemos escuchado su corazón.
Vamos a ser madres.
Y estamos enamoradas.
¡¡¡Vamos a ser madres!!!

domingo, 31 de enero de 2010

Amor, ternura.

La disciplina matemática más difícil es aquella que nos enseña a contar nuestras bendiciones. (Eric Hoffer)

Debía tomarse varias pastillas al día, formaba parte del interminable proceso que algún día –cruzaban los dedos, se pasaban el día tocando madera- culminaría en la realización del sueño de ambas. Parece mentira, pero lo de ingerir esas enormes píldoras era lo que más le costaba. Mucho más que abrirse de piernas delante de un desconocido, más incluso que contestar con una paciencia rayana con la tolerancia las machaconas preguntas de la gente que no comprendía lo que estaban haciendo. Esos objetos –alargados, redondos, de engañosos colores atractivos- parecían querer asfixiarla, pretender atascarse a mitad de camino, convertirse en losas ahí, sobre la mesa, junto al vaso de agua.
-¿Cómo es posible que puedas tragarte un trozo de filete y no esto? No me vengas con cuentos.
Eso le decía todo el mundo, eso le decía hasta su compañera de sueños y despertares.
Las dos se sentaron a comer pasta. Al terminar, su mujer se dio cuenta de que no le había recordado que se tomase la pastilla que le tocaba a esa hora, la más grande de todas.
-¿Te has tomado el Gestagyn? –le preguntó con los brazos en jarra, dispuesta a echarle una regañina de esas que reciben los niños cuando el adulto no está del todo enfadado.
-Sí –respondió ella, lacónica.
-¿Cómo lo has conseguido esta vez?
-Con pan.
-¿Con pan, así, a secas? –bajó los brazos sintiendo una ternura que atragantaba más que todas las pastillas juntas, que le sobrepasaba y que solo ella era capaz de provocarle.
-No, con pan mojado en macarrones.
Su mujer no pudo evitar correr a abrazarla con los ojos llenos de lágrimas y la certeza de que nunca, nunca, podría terminar de expresarle su gratitud por todo lo que estaba haciendo para convertirla en madre.

jueves, 8 de octubre de 2009

Álbum de boda

El matrimonio es una barca que lleva a dos personas por un mar tormentoso (Tolstói)

Prometí que cuando tuviese las fotos de nuestra maravillosa boda iba a compartir algunas con quienes leéis La Letra Escarlata, así que aquí las tenéis. ¡Espero que os gusten! Mi bruja y yo la verdad es que estamos encantadas con la fotógrafa. Muchas gracias por tu profesionalidad, amiga. Y también a mi hermana Leli por “regalárnosla”.

Aquí me ponían guapa...


No puedo evitar mostraros a nuestros padres y nuestras madres, emocionados en la boda de sus hijas...
Preciosos ramos, regalo de nuestra amiga Marta y que a su vez regalamos nosotras a nuestras madres al final de la ceremonia...
El momento que todos ustedes estaban esperando... ¡Sí, quiero!
La más peque de la boda nació en una familia que celebra todos los amores...
...absolutamente todos...
... sobre todo los que hacen volar...
Tiempo de relax.
Las esposas pasean.
Hubo hasta una piñata para los locos bajitos...
... y un hambre atroz cuando ya llevábamos horas de baile, piscina, charla, etc., y la barbacoa del mediodía se nos antojaba muy lejana.

lunes, 21 de septiembre de 2009

Volver

Venecia es como comerse una caja entera de bombones de licor de una tacada (Truman Capote)

Venecia es la decadencia lujosa atestada de turistas, la encantadora absurdez de la incomodidad romántica, la belleza imposible delante de nuestros ojos humanos y, para siempre, el emplazamiento de esa maravillosa luna de miel que ha sido la mía.

Ya estoy de vuelta. Hoy zafarrancho de limpieza en casa, que ya hacía falta, y mañana la llegada de nuestra yanqui de intercambio por fin. ¿Cómo será? ¿Le gustará vivir con nosotras? ¿Llegará a formar parte de nuestra pequeña familia? Y lo más importante: ¿será bollera, o empezará a traer hombres a esta casa tan venusiana?

Esto último era broma, ja ja ja… Peor para ella si no lo es… Que nooo, que nadie se me enfade que estoy tonta porque estoy pasando el mono de pasta tras haberme alimentado de eso durante una semana entera…

Menos mal que hoy mi bruja me ha hecho tortilla para cenar…

lunes, 14 de septiembre de 2009

Arrivederci!

No es la falta de amor, sino la falta de amistad, lo que hace que los matrimonios sean infelices (Nietzsche)

Por fin estoy casada con la mujer de la que estoy locamente enamorada.

No tengo palabras para describir lo feliz que fue el día de mi boda y además me voy corriendo a coger un vuelo a Venecia… sí, habéis leído bien… con esto de inseminaciones e in vitros no teníamos dinero pero nos han regalado la luna de miel… entre otras millones de cosas.

Y es que nuestra boda fue sobre todo un evento colectivo en el que una puso los anillos, otra ofició la ceremonia, otra cantó el primer baile, otros organizaron la barbacoa, otros llegaron de muy lejos para estar con nosotras, otros fueron a por bebidas cuando se acabaron, todos nos hicieron muchísimos regalos de lo más generosos, otras escribieron textos preciosos que nos leyeron entre lágrimas, otros se encargaron de recoger, colocar sillas y ponerlo todo bonito, otra fue a pedirle a los vecinos que bajasen la música, otra nos hizo los ramos, otras nos maquillaron, otros hicieron chapas y llaveros de recuerdo, otra (de siete años y el saber estar de una mujer de cuarenta) fue nuestra damita de honor, todos nos abrazaron y besaron, otros ejercieron de pinchadiscos, otros nos amenizaron con coreografías, otros pintaron carteles, otros trajeron puros, otras hicieron fotos, otros filmaron vídeos… y no sigo, que pierdo el avión (habría para rellenar folios y más folios).

En fin, que se respiraron amor y cariño por todos los rincones, que fue tan perfecto que ninguna boda de millones y millones de euros podría superarlo, que nos sentimos queridas a rebosar, que nunca podré describir lo que os quiero y que gracias, gracias, gracias.

jueves, 10 de septiembre de 2009

Una historia de amor de lo más bloguera

Si el amor es la respuesta, ¿podrías repetir la pregunta? (Lily Tomlin)

También querríais casaros con ella si la conocierais, os lo aseguro. Pero por alguna misteriosa razón se quedó conmigo, aflojándome las piernas con sus miradas, desmontando cada día mi idea del lugar donde se hallan los límites.
Nos casamos el sábado, sí, aún me sigo pellizcando el brazo.
El amor es esa hermosa locura mediante la cual palabras tan manidas como amor, te quiero o para siempre vuelven a sonar como si acabasen de haber sido inventadas.
Escribir es la labor detectivesca de buscar palabras para traducir sensaciones, complicada tarea que yo llevo desempeñando desde que la conocí...
Muchas veces os he contado nuestra historia, a continuación tenéis un montón de posts de La Letra Escarlata que en cierto modo conforman los momentos más importantes de ella.
Sí, desde el primer día en que la vi, nada más salir ella por la puerta, me abalancé sobre el ordenador para teclear los escalofríos. Aquí lo tenéis.
Me empecé a sentir rara. Podría decirse que hasta poética.
Fue justo entonces cuando en España legalizaron el matrimonio lésbico-gay, le pesase a quien le pesase. ¿Quién nos iba a decir a nosotras que haríamos uso de este derecho juntas? Aunque siempre tuve ese deseo... Ya lo dije entonces y lo repito ahora: ¡todo es posible!
Recuerdo aquel día en que llegaba a casa y te encontré esperándome a la salida del metro... Resignificaste la ciudad, bruja mía. ¡Y cómo me dejabas con las ganas con esas visitas fugaces!
Y pensar que tras ese verano de amor tenía que marcharme un año entero... Y es que me había dado cuenta de que estaba enamorada. ¡Cómo te eché de menos! A tus manos, a toda tú...
Menos mal que decidiste venir a visitarme. Quedamos en el Empire State, ¿te acuerdas? Como si fuéramos la versión bollo de una película de Meg Ryan, ja ja ja. Un reencuentro maravilloso.
No me quedó otra que tomar la determinación de hacerme vieja con mi bruja. Te quiero, escribía en todas partes como si fuera una adolescente en estado de ensoñación.
Pero todavía seguía lejos, anhelando vivir algún día con ella la cotidianidad, que tan apetecible se me antojaba a su lado. Esta distancia física en ocasiones me ponía triste. Aunque ella me dio la sorpresa de volver a cruzar el océano como regalo de cumpleaños. Me dejó sin palabras...
El tiempo pasaba y pronto regresaría a España, aunque ya tenía la cabeza más allí que en ninguna otra parte.
Ya estábamos juntas, por fin. Decidimos fabricarnos un nido. Por fin nuestra casa. Qué vacía cuando en alguna ocasión te marchabas... Qué maravilla poder dormir contigo cada noche.
Fue entonces cuando nos planteamos ampliar nuestra familia de dos y nos pusimos más peleonas aún si cabe con las convenciones y con quienes no pensaban que las lesbianas podíamos hacer bebés (ni otras muchas cosas). Así que empezamos a investigar los distintos procedimientos y finalmente nos pusimos a ello (y en ello estamos).
Ay, mi bruja, el milagro cotidiano de tu existencia...
Más de cuatro años ya mejorando mi vida...
SÍ, QUIERO

lunes, 31 de agosto de 2009

Nochevieja de verano 2009

Un viaje de mil leguas comienza con un simple paso (proverbio chino)
Hoy es para mí, y estoy segura de que para mucha otra gente, más nochevieja que el 31 de diciembre. El noveno mes se siente como un camino del que solo se puede ver un impoluto comienzo y que más adelante va a retorcerse y bifurcarse de forma insospechada. Eso es lo bueno de la vida, al fin y al cabo: no saber, que cualquier cosa sea posible, levantarse un día normal y que pueda ocurrir de todo. En septiembre esa sensación se acrecienta porque una tiene la impresión de que puede comenzar de cero, de que la vida se renueva tras el verano y nos brinda otra oportunidad.
En estos momentos me encuentro en la patria de mi infancia, una pequeña localidad a orillas del Mediterráneo coronada por un faro el cual, impasible ante las aberraciones urbanísticas de las costas de nuestro país, sigue conservando su majestuosidad decimonónica. Este verano no he tenido vacaciones propiamente dichas, pues casi todos los días me he despertado a las siete de la mañana para trabajar, pero no es lo mismo hacerlo aquí con mi portátil, levantando la vista y posándola en el mar, que en mi Madrid del alma, tan caluroso y polvoriento este verano que apenas sabía dónde meterme. Pues bien, en este puerto de pescadores el ambiente es hoy un tanto melancólico. No hace mucho que amaneció y ya hay familias cargando sus coches con los bártulos que se llevan de vuelta a la ciudad. Se van, el final del verano llegó y tú partirás… La pareja cuya terraza está justo delante de la nuestra se asomaba en bañador cada mañana a fumarse el primer cigarillo. Hoy ambos están vestidos y repeinados. Sombríos, recogen las toallas colgadas en la barandilla y apuran sus últimas caladas. Mañana el café de máquina y el primer e-mail del jefe harán que todo esto quede muy lejos.
Este año, mi nochevieja de verano me pilla con varias emociones en perspectiva, con lo que no temo en absoluto la monotonía.
Para empezar, dentro de doce días me caso con mi bruja… Llegó el momento de celebrar lo muchísimo que nos queremos delante de las personas con las que deseamos hacerlo. Tomaremos un montón de fotos, porque uno de los motivos principales de la fiesta que estamos organizando es poder tener un álbum que enseñarle a nuestros hijos para decirles, mira, esta es tu familia, todo el mundo celebraba que nos amamos, no importa lo que diga la gente, esta es tu familia.
Y es que la segunda de las emociones que nos depara el “año nuevo” es que, tras cinco intentos de inseminación artificial, mi bruja y yo hemos decidido intentar la fecundación in vitro, cosa que haremos después de la boda. Y no sé por qué, pero presiento que ahora sí que va a salir bien y que no tardaré mucho tiempo en daros buenas noticias. Crucemos los dedos. Este proceso está siendo muy duro psicológicamente, pero la recompensa hará que haya merecido la pena.
Laboralmente, también tengo muchísimos proyectos que os iré enumerando. Dentro de unos días sale una nueva novela que he traducido, espero que se venda bien. Además, en breve entrego otra escrita por mí para adolescentes que se publicará en Navidad. No es el libro de mi vida, pues es un encargo basado en una serie de television de bastante éxito, pero me ha ayudado a no dejar de escribir e imaginar. También concluiré la traducción de seis libros de texto con la que llevo todo el año y, ¡por fin!, voy a organizar mi semana para tener dos días, los jueves y los viernes, dedicados por completo a escribir mi novela y no a corregir o traducir las de los demás, cosa que llevo años haciendo y que, aunque se trata de mi sustento, al mismo tiempo conlleva siempre algo de frustración.
Por último, a finales de septiembre llega nuestra estudiante yanqui, una universitaria de veinte años que estudiará un año su carrera en Madrid y se alojará con nosotras. La condición es proporcionarle el desayuno y la cena, esta última en familia, para que practique español, además de una habitación con wi-fi, pupitre y esas cosas. Esto nos ayudará a hacer frente a todos los gastos, pues tener un hijo al estilo lésbico puede llegar a salir muy caro, y quién sabe, con suerte será el inicio de una bonita amistad.
Para todo esto y mucho más, no dejéis de pasaros por La Letra Escarlata que, como véis, este nuevo curso puede resultar una lectura interesante…
¡Feliz año nuevo otoñal!


En esta vida hay que mojarse...

lunes, 22 de junio de 2009

Cuatro años, un montón de proyectos

Siempre quedará mañana, la mañana de mañana junto a ti… (Mikel Erentxun)

Innumerables las cosas que me han enamorado de ella. En un primer momento, nada más conocernos, esa inquietante familiaridad de quien encuentra algo que no sabía que había perdido. Con el paso de los días la mirada, la voz, su olor, su cuerpo, esos besos. Con el paso de los meses, la necesidad de ella, las insignificancias comentadas al otro lado del teléfono, las bromas que son cosa de dos. Con el paso de los años, su forma de ver la vida, su indignación, sus abrazos, su risa, sus manos, su inteligencia, su gente, su futuro. Pero sin duda lo que más me maravilla, lo que me vuelve loca, lo que desboca mi admiración, es su bondad. El desinterés de su generosidad, la ternura con que se enfrenta a esta vida áspera, la enormidad con la que se da, la paciencia con la que cuida, la seguridad de su respiración acompasada junto a mí en mis noches desveladas.

Todo va a salir bien, mi niña.

jueves, 5 de marzo de 2009

Anuncio

Celebremos la ocasión con vino y dulces palabras (Plauto)

Será en septiembre. Sin lista de bodas ni sobres con dinero y sobre todo sin curas. Con las personas que queremos, sin invitaciones de compromiso, con muchos abrazos y una buena barbacoa. A nuestro modo, como hemos hecho siempre. No hay mañana que no me despierte preguntándome por qué tengo la increíble suerte de que hayas decidido que tu vida transcurra a mi lado. Te quiero.

lunes, 2 de marzo de 2009

Poemas (4): Gertrude Stein

Sí que quiero ser rica, pero no quiero hacer las cosas que hay que hacer para serlo (Gertrude Stein)
Hoy quiero hablaros de la famosa Gertrude Stein, una de esas deliciosas butch sin la que no hubieran sido posibles las vanguardias tal y como las conocemos pese a que, como es frecuente que les suceda a las creadoras, la historia oficial de la literatura suela relegarla a un segundo plano.
Gertrude Stein (1874-1946) fue una escritora norteamericana que pasó la mayor parte de su vida en Francia. Impulsora del modernismo, su vida estuvo marcada por dos relaciones muy importantes: la que tenía con su hermano Leo Stein y la de amor con su pareja de toda la vida, Alice B. Toklas.
Fue amiga y maestra de figuras tan importantes como Matisse, Picasso, Braque, Apollinaire, Gris o Hemingway, quienes la admiraban y reverenciaban.
Como nota curiosa, contaros que Alice y Gertrude estuvieron de vacaciones en Mallorca en 1915.
Gertrude Stein es autora de una de las primeras historias que relatan una salida del armario, Q.E.D. Otro de sus escritos sobre sexualidad lésbica es Tender Buttons.
Podría escribir y escribir sobre esta grandiosa figura de la Rive Gauche, pero prefiero dejaros disfrutar de uno de sus soberbios poemas (fue esencialmente prosista, pero tiene alguna joya en verso como esta), titulado Antes de que las flores de la amistad se marchitaran la amistad se marchitó (traducción de Rodríguez-Gaona para la antología de poesía gay y lésbica Amores iguales, editada por Luis Antonio de Villena). Espero que os guste.
Amo a mi amor con v
porque así es
amo a mi amor con b
porque estoy cerca de aquello
un rey.
Amo a mi amor con a
porque es una reina
amo a mi amor y a es la mejor de ellos
piénsalo bien y sé un rey,
piénsalo más y piensa una vez más
amo a mi amor con vestido y con sombrero
amo a mi amor y no con esto o con aquello
amo a mi amor con y porque es mi prometida
ámola con una d porque está mi amor al lado
gracias por estar allí
a nadie le ha de importar
gracias por estar aquí
porque no estás allí
y con y sin mí lo que es y sin ella puede tardar
y entonces y cómo y todo alrededor pensamos y descubrimos que es
hora de llorar ella y yo.
Hay tantas y tan hermosas instantáneas de Gertrude Stein con Alice B. Toklas que no me resisto a dejaros unas cuantas aquí:






Poema 1, poema 2, poema 3.

domingo, 15 de febrero de 2009

Poemas (3): Amy Lowell

Donde reina el amor, sobran las leyes (Platón).
¿Qué tal pasasteis el día de Santa Valentina? Nosotras salimos a cenar con otra pareja, nuestras queridas amigas Es y Bb. Con Es milité hace muchos años, cuando ambas éramos universitarias y pertenecíamos a un colectivo feminista… Qué tiempos aquellos… Bb es su maravillosa mujer, y ahora también nuestra amiga. Por cierto que es una de las dueñas del café-bar Alqamaru, un local celestial en el madrileño barrio de Malasaña donde puedes tomarte algo (algo delicioso) y disfrutar de un lugar cómodo y que se nota que lo llevan con mucho cariño. En fin, ya sabéis que yo en mi blog no hago propaganda, así que si os lo cuento es porque merece la pena que lo conozcáis.
Pues eso, que estuvimos cenando con ellas en un restaurante de inspiración africana de Chueca, el Kim bu mbú, y luego disfrutamos de una actuación de Elvira Durango, así que, como veis, nuestra noche no estuvo nada mal.
***

Siguiendo con mi serie de poemas románticos y adecuados para estas fechas, hoy quería daros a conocer, si es que no habéis escuchado nunca hablar de ella, a la poeta estadounidense Amy Lowell (1874-1925), de la escuela imaginista (es decir, la que buscaba poder expresar las imágenes con el lenguaje más claro y preciso que fuera posible) a la que también pertenecieron, entre otras figuras literarias, H. D. y Ezra Pound (con quien Lowell se peleó bastante porque a Pound, en resumidas cuentas, le fastidiaba que no se sometiera a sus estrictas reglas imaginistas).
Amy Lowell pertenecía a una familia muy rica de Massachussets, pero no le fue permitido estudiar en la universidad por el hecho de ser mujer. Intentó compensar su falta de educación leyendo ansiosamente todo lo que pasaba por sus manos y convirtiéndose en una obsesiva coleccionista de libros (hermana, no sabes cómo te comprendo). Dado que tenía dinero, también pudo viajar todo lo que quiso por el mundo. Fue abiertamente lesbiana, con conocidas amantes como la poeta y dramaturga Mercedes de Acosta o la actriz mormona Ada Dwyer Russell, su compañera hasta el final de sus días, cuando murió a causa de una hemorragia cerebral con tan solo 51 años.
Recibió el premio Pulitzer de forma póstuma, un año después de su muerte. Desde entonces y hasta los años setenta, momento en que fue rescatada por el movimiento feminista, el mundo la relegó al olvido.
Sus poemas más celebrados son tanto los de temática antibelicista como los de amor lésbico, de entre los cuales rescato este Intermedio traducido por Marta Porpetta (El jardín de Sevenels, ediciones Torremozas, Madrid):
INTERMEDIO
Cuando haya horneado blancos pasteles
y rallado almendras verdes para cubrirlos;
cuando haya quitado los verdes rabitos de las fresas
y las haya apilado en una fuente azul y amarilla,
cuando haya alisado las arrugas de la mantelería
en la que he estado trabajando…
¿entonces, qué?
Mañana será lo mismo:
pasteles y fresas,
y agujas dentro y fuera de la tela.
Si el sol es hermoso sobre los azulejos y los estaños,
cuánto más hermosa es la luna,
reclinándose en las rizadas ramas del ciruelo;
la luna,
ondulando en un lecho de tulipanes;
la luna
inmóvil,
sobre tu rostro.
Tú brillas, Amada,
tú la luna.
¿Pero cuál es el reflejo?
El reloj está dando las once.
Pienso que cuando cerremos la puerta,
oscura será la noche
afuera.