domingo, 6 de noviembre de 2011
II Festival Lésbico de MíraLES
martes, 11 de enero de 2011
Mi nuevo taller: VICTORIANAS
miércoles, 5 de enero de 2011
Curso en Madrid: PENSAR, SENTIR, DESEAR DESDE LA DIFERENCIA LESBIANA
Madrid 28012
Tel. 91 522 00 22
entredos@unapalabraotra.org
miércoles, 1 de diciembre de 2010
Más MíraLes
lunes, 22 de noviembre de 2010
Ganadora del Concurso Literario sobre Visibilidad Lésbica
martes, 21 de septiembre de 2010
Hecha la ley, hecha la trampa


martes, 27 de abril de 2010
A Punto
¿Qué es el patriotismo sino el amor por la comida que una persona tomó en su infancia? (Lin Yutang) Lo cierto es que no puedo quejarme. En mi último cumpleaños he recibido un montón de regalos maravillosos, ¡he debido de portarme bien este año! Entre ellos un misterioso “vale por un curso de cocina en la librería gastronómica A Punto para el domingo 25 de abril a las 12:30” de parte de mis grandes amigos Myu, Bea y Andrés.
Yo, que me jacto de ser experta en las librerías independientes madrileñas y que además soy (o intento ser) una cocinitas, no había oído hablar de este lugar en mi vida. Mi excusa es que ya no vivo por la zona de Malasaña-Chueca (donde está ubicada, exactamente en la calle Pelayo 60) y que no lleva abierta mucho tiempo (pregunté por ahí y si no me equivoco me dijeron que desde diciembre del año pasado). De todas formas corregiré el enorme error de no haber traspasado sus puertas antes visitándola a menudo, haciéndome con muchos de sus suculentos volúmenes (tengo una colección envidiable de libros de cocina, para qué os voy a engañar, y gracias a este lugar no haré sino mejorarla) y participando en sus numerosas clases, porque pasé una mañana deliciosa tanto para la mente como para el paladar.
A Punto no es exactamente una librería, sino, como dice su lema, un Centro Cultural del Gusto. A mí esto me lo demostraron con creces. Nuestro curso era de brunch nórdico y un chef brasileño encantador, Ariel, nos enseñó a cocinar blinis, patatas con salmón, huevo escalfado y crema agria y todo esto aderezado con un toque de su tierra: caipiroskas hechas con fruta natural… Las clases tienen lugar en la parte de abajo, donde hay una enorme cocina. Después subimos a la planta principal, donde se encuentra la librería, a devorar nuestras obras en una mesa junto a la que hay una de esas cafeteras modernas con cápsulas (de la cual también hicimos uso, que para eso era un brunch).
Si comer un manjar divino creado por mí, rodeada además de libros, es de por sí mi idea del cielo, añadidle a esto que había música de jazz en directo con una cantante fabulosa y la fórmula matemática dará como resultado el paraíso. Si queréis ver videos de los distintos eventos de la librería, podéis entrar en su página de YouTube para cotillear.
En la web de A Punto leo, frotándome las manos mientras escojo el siguiente al que acudiré, que los próximos cursos son un taller de cócteles, una cata de cine, uno de hamburguesas caseras, otro de sopas frías, otro de panes, otro de pasta fresca… si esto de por sí no os abre el apetito también organizan un club de lectura, rutas gastronómicas por Madrid, clases de cocina para niños e incluso un programa radiofónico los domingos a las 11:00 en Gestiona Radio. Asímismo, una puede celebrar ahí su cumpleaños o comprarse un cachivache de cocina, que también los venden.
Sin olvidarse de que A Punto no es exactamente una librería pero también es una librería y podréis encontrar una amplia selección de volúmenes tanto para principiantes como para expertos, versando todo tipo de temas que tienen que ver con la comida.
¿He despertado ya vuestro apetito?
Fotografía de 1909
lunes, 15 de febrero de 2010
Una Noche con las Letras
Madrid es no tener nada y tenerlo todo (Ramón Gómez de la Serna)Podría decir esa frase tópica de “a Madrid o se la quiere o se la odia”, pero no es cierto, hay mucho término medio, mucha gente furibunda que despotrica contra el tráfico y el último capricho de nuestro faraónico alcalde pero que no puede vivir sin ese cóctel entre pueblerino y cosmopolita que no se encuentra en ninguna otra parte del mundo. Capital del reino y reino del pijerío más conservador y perloso, es al mismo tiempo base de perroflautas, bohemios, activistas de toda índole y gentes de todos los colores y procedencias.
¿Qué se me ha perdido en Madrid?, se preguntan con indignación quienes reniegan del caos de esta gran ciudad siempre que la pobre sale a relucir en alguna conversación. Pero más que perder, a Madrid se va a encontrar. A encontrar arte, literatura, misterio, vermut de grifo, jaleo, olores, callejones, noches atestadas, carcajadas a lo lejos, música y cotilleo. Pero a veces, seamos de aquí o de cualquier otro lugar, necesitamos que nos ayuden a descubrir sus recovecos, para lo cual no hay nadie mejor que el colectivo Carpetania Madrid, a cuyas actividades puedes apuntarte a través de Atrápalo, ya que tienen descuento si lo haces a través de esa web.
Carpetania Madrid está formado por un grupo de historiadores que conducen a la gente por diferentes itinerarios, deteniéndose en lugares más o menos emblemáticos para explicar las distintas curiosidades. Hasta ahí puede parecer que son guías turísticos normales y corrientes, pero las rutas son geniales: un recorrido por la Gran Vía, famosa calle que este año cumple cien años, el Madrid del capitán Alatriste, caminando con Quevedo, el Madrid bohemio, misterios de Madrid, enigmas del Museo del Prado…
El sábado por la noche yo estuve en “Una Noche con las Letras: Paseo nocturno por el Barrio de las Letras”, recorrido en el cual Juan Carlos, un divertido guía que conocía la mar de curiosidades sobre los usos del Madrid barriobajero, nos llevó desde la Plaza de Matute pasando por Huertas, la Plaza de Santa Ana, el Teatro Español, la calle Echegaray y el Paseo del Prado mientras nos hablaba de los prostíbulos, los escritores, las iglesias, los puestos callejeros, los artistas, los bohemios, los cafés, las tabernas, los corrales de comedias… Además, el itinerario incluía una consumición y una entrada al Ateneo, con lo cual los 11€ que cuesta hacerlo dan para mucho. Me reservo todas las cosas interesantes que nos contó porque de verdad que os recomiendo que, si venís a Madrid, os apuntéis a pasear con ellos. Podéis hacerlo aquí.
A mí, desde luego, Carpetania Madrid ha hecho que me resulte mucho más fácil ponerme los ojos de escritora y sentir que estoy en la ciudad en la que quiero estar, en la que mi creatividad desea estar para crecer y curarse de las épocas de bloqueo. Me encontraréis en muchos de sus recorridos, de eso no hay duda.

viernes, 29 de mayo de 2009
Lesbomatrimonio civil

El caso es que en Madrid hay un registro civil único en la calle Pradillo 66. Habéis oído bien, un único registro para los tres millones y medio de habitantes de esta caótica ciudad. Claro, una piensa que al haber un solo registro, éste tendrá mucho personal y atenderán a muchísima gente al día pero no es así, qué va. SOLO RECOGEN LA DOCUMENTACIÓN DE DIECIOCHO PERSONAS AL DÍA en lo referente a matrimonios, de las miles que se presentan para entregarla cada jornada. El jaleo que había montado en la planta quinta, la dedicada a estos menesteres, era tremendo. Había quien lloraba porque se le iban a caducar los documentos, otros gritaban a los funcionarios, estos también gritaban a su vez a los ciudadanos… madre mía.
Cuando nos han atendido a mi bruja y a mí –horas después- nos han dicho que o bien nos daban cita para septiembre, o bien teníamos que llegar de madrugada para coger número y que nos pudiese tocar ese día cuando abriesen la atención al público, a las nueve de la mañana. Tercermundista, vamos.
Hemos optado por hacer esto último, ya os contaré qué tal es hacer cola delante de un feo edificio de ladrillos a eso de las cinco de la mañana.
Con respecto a la documentación que necesitáis el día que por fin consigáis que os atiendan, es esta:
-Declaración jurada de soltería de las dos contrayentes (te la dan en ventanilla, la rellenas y la firmas).
-Original y fotocopia del DNI.
-Certificado literal de nacimiento, que se puede pedir online aquí (ojo, hay de dos tipos, en extracto o literal, pedid el literal).
-Empadronamientos de los dos últimos años, que se piden en la junta de distrito.
Muy importante: el día que entreguéis todo esto, debéis ir obligatoriamente con un testigo mayor de edad. Y, claro está, tenéis que ir las dos.
Si alguna de las dos está divorciada tiene que llevar el certificado literal del matrimonio anterior con la anotación marginal de divorcio, y si es viuda el certificado literal del matrimonio anterior, así como el certificado literal de defunción del cónyuge fallecido. Si alguna de las dos es extranjera, necesitáis sacaros el certificado de capacidad matrimonial o el de soltería de vuestro país de origen (lo mismo que el de divorcio o el de viudedad si es vuestro caso). Si está en otro idioma, necesita traducción jurada. Para más información al respecto, podéis acudir al Ministerio de Asuntos Exteriores.
Creo que no me dejo nada, pero como digo, quien sepa más cositas o ya haya pasado por este horrible trámite, tiene abiertos los comentarios.
Ya os contaré cómo va la cosa, deseadnos suerte.
Eso sí, en Madrid tenemos unos túneles es-tu-pen-dos.
¿Os imagináis a Ellen DeGeneres y a Portia de Rossi haciendo cola en Pradillo?
miércoles, 6 de mayo de 2009
Tengo una corazonada
Ambiciona honor, no honores (Francesco Guicciardini)
Pues yo estoy completamente en contra de que las Olimpiadas de 2016 se hagan en Madrid. Me tacharán de rara, que por aquí todo el mundo anda emocionado con la visita del COI, pero nunca me ha gustado formar parte de un rebaño y sí decir lo que pienso (obviamente, no soy la única que opina de esta forma, aunque a veces hablando con la gente me dé esa impresión).
Y pienso que ojalá fuera todo tan bonito como lo pintan. Que el deporte fuera una forma de unir los pueblos y de fomentar la vida sana, que unas Olimpiadas proporcionasen solo cosas buenas a la ciudad donde se celebran, pero no, la realidad no es así.
Tenemos un alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, para quien la construcción de una carísima Villa Olímpica (900 millones de euros aproximadamente) y todo lo que tenga que ver con la posibilidad de los Juegos en Madrid para 2016 se ha convertido en una obsesión que casi roza la vergüenza masturbatoria. Ahora que los miembros del COI están en la capital, ha concentrado a gran parte del servicio de limpieza urbana alrededor de su hotel y de los lugares que visitan. Además, tiene la desfachatez de pedirnos que sonriamos si nos encontramos al comité por la calle.
Esta ciudad que va a desembolsar millones –por medio de los impuestos que van a pagar sus habitantes, sobre todo) ha sufrido severos recortes en educación pública. Mi cuñada trabaja en una escuela infantil y el número de niños de 2 años que tiene este curso casi ha duplicado a los del pasado, por poner un ejemplo. Estamos hablando de una ciudad donde las salas de urgencias de los hospitales públicos son una vergüenza. Donde en horario escolar, cuando se supone que está prohibido por ley, hay menores de edad corriendo y robando por las calles sin que nadie se ocupe de devolverlos a sus clases y de buscar a los adultos responsables de su explotación (porque está claro que lo que roban se lo dan a un adulto que les espera agazapado en alguna parte). Donde todavía hay poblados chabolistas. Donde la crisis ha hecho mella en tanta gente que está en paro o ahogados en su hipoteca. Donde la especulación urbanística se ha traducido en miles de pisos vacíos y de personas sin hogar. Donde faltan parques, y centros cívicos en los cuales gente de todas las edades pueda acceder a distintos cursos y actividades, donde no hay suficientes colegios públicos y sí demasiados concertados religiosos, donde el tráfico y la contaminación resultan asfixiantes… Suma y sigue.
Pero parece ser que Gallardón piensa que nos sobra el dinero.
Y repito, ojalá todo fuera tan bonito como quieren hacernos creer. Los países unidos en una sana competición, espectaculares shows que muestran la cultura y las tradiciones del país donde se celebran los Juegos Olímpicos, una apertura de mente para todas y todos… los medios de comunicación, los políticos de toda tendencia, multitud de personajes públicos parecen empeñados en hacernos creer en esta infantil quimera cuando la verdad es otra.
La verdad es que quienes se lucran con las Olimpiadas son las grandes multinacionales capitalistas que compran espacios publicitarios, como las marcas de refrescos de cola más famosas, las cadenas de hamburgueserías más conocidas, las compañías de teléfonos móviles y todas esas corporaciones que supongo que os podéis imaginar. Se lucran también los que son ya ricos en el país anfitrión, pero no el ciudadano de a pie –los Juegos generan empleo, sí, pero no tanto y la mayoría temporal-, ése se queda igual o peor, puesto que tiene que pagar más impuestos que antes. Eso o el dinero público destinado a otras cosas más importantes pasa a dedicarse al evento por antonomasia.
La verdad es que la mayor parte de las instalaciones de los Juegos Olímpicos son privatizadas tras el acontecimiento, para disfrute tan solo de una élite, después de haber sido edificadas con el dinero de todos los contribuyentes. Así ha sucedido en la mayor parte de ciudades anfitrionas. En el caso de Pekín, por ejemplo, los constructores privados tendrán la gestión de las instalaciones olímpicas durante tres décadas.
Por supuesto, ni que decir tiene que para construirlas muchas veces se destruyen barrios enteros y se confiscan tierras (una vez más, tenemos reciente en el recuerdo el caso de Pekín 2008).
Pero todas estas razones y más podéis encontrarlas a solo un clic en Internet, no es difícil. Soy consciente de que las Olimpiadas en Madrid modernizarían la ciudad de muchas maneras. Pero personalmente, no quiero una ciudad superfashion de la muerte. A mí me gusta mi ciudad castiza llena de barrios de toda la vida, esta capital que es al mismo tiempo cosmopolita y de pueblo, estos pocos pedacitos de vida auténtica que aún no se han comido las tiendas para anoréxicas y demás cadenas.
Y todo ese dinero que se va a destinar a las Olimpiadas si nos las dan, bueno, yo lo cogería y lo invertiría en educación, en espacios verdes, en centros culturales… entonces sí que se unirían los pueblos, entonces sí que mejorarían las cosas por aquí.
Señor alcalde, hacer de toda una ciudad su revista porno manoseada algún día le va a costar caro, que si la justicia no funciona siempre queda la conciencia, y usted sabe que en el fondo no le importa una mierda la gente ni Madrid, solo satisfacer ese ego gigante que tiene. Mejor váyase a un kiosco cercano, pídase una Penthouse y déjenos vivir.
El vídeo que ha hecho Gallardón para que se nos salten las lagrimitas
domingo, 5 de abril de 2009
Memoria histórica
Yo hubiera preferido que me siguieran dando palos antes que ver a una compañera salir para no volver. Eso lo digo con el corazón y no encuentro palabras para describir eso porque eso es muy duro (Concha Carretero, condenada a muerte durante el franquismo, escapó del fusilamiento de las trece rosas)
Dos exposiciones del Centro Cultural Conde Duque me han dejado impactada últimamente. La primera, a principios de este año, fue La Facultad de Filosofía y Letras de Madrid en la II República y la que he visto hoy es Presas de Franco (que estará hasta el 9 de mayo, así que si estáis por Madrid os animo de todo corazón a ir a verla).
La Facultad de Filosofía y Letras homenajeaba este edificio de la Universidad Complutense en su 75º aniversario. La exposición mostraba lo pionera y emblemática que fue esta institución educativa. Además de acoger a las personalidades intelectuales de la época, su modernidad se podía ver en sus estilos tanto arquitectónicos como pedagógicos, pues estuvo inspirada en los principios de la Institución Libre de Enseñanza.
Sin embargo, el proyecto de hacer una sociedad moderna, culta y solidaria se vio truncado con el golpe de estado fascista que dio lugar a nuestra cruenta Guerra Civil, así como a la dictadura de Francisco Franco. Las personas abanderadas del pensamiento libre de la II República fueron torturadas, encarceladas y en muchos casos asesinadas, o bien se vieron forzadas al exilio.
La exposición, que invita a que esto “nunca se olvide, nunca se vuelva a repetir”, como dijo una de las estudiantes de la Complutense, alentaba a la reflexión y también a la memoria histórica, tan necesaria.
Viéndola, me indignó la no existencia de más placas conmemorativas a las víctimas de la represión franquista. No hacía mucho que acababan de derribar la cárcel de Carabanchel en lugar de construir allí un centro por la memoria de los que padecieron el franquismo, como pedían tantas personas. Este empeño en pasar página es un empeño por prolongar la injusticia del silencio. Relegar al silencio, a la invisibilidad, es condenar a la no existencia.

La exposición que he visto hoy me ha dejado aún más marcada. Presas de Franco habla de las mujeres de la generación de la II República y la Guerra Civil –gente como Tomasa Cuevas, Manolita del Arco, Juana Doña, Nieves Torres, María Salvo, Trinidad Gallego, Soledad Real, Leonor Estévez, Mari Carmen Cuesta, Carlota O’Neill, Concha Carretero, Maruja Borrell, Matilde Landa, Ángeles García-Madrid, Josefina Amalia Villa y otras muchas mujeres- cuya historia solo ahora empieza a ser reconocida con labores como el libro de la tristemente fallecida Dulce Chacón, La voz dormida (2002), o esta misma exposición.
Estas mujeres sufrieron una doble represión, tanto por ser rojas como por ser mujeres. Las infames condiciones en que vivieron en las cárceles franquistas (y el terror que experimentaron fuera de ellas) resulta harto difícil de poner en palabras, pero es imprescindible hacerlo. Los testimonios de estas militantes fueron silenciados durante décadas. Esta exposición se propone visualizar la experiencia penitenciaria femenina conjugando imágenes y documentos y recorriendo diversos ejes temáticos: la maternidad en las cárceles, la resistencia, los fusilamientos, la tortura, el sexismo… Estas experiencias pertenecen a las excluidas de las “grandes historias” y es necesario que empiecen a formar parte, de una vez por todas, de la narrativa del periodo histórico del que forman parte.
Lo único que he echado de menos de esta exposición es la experiencia de las mujeres lesbianas durante el franquismo, para lo cual recomiendo dos magníficos trabajos de Beatriz Gimeno, la novela Su cuerpo era su gozo, de la que ya hablé en este blog e Historia y análisis político del lesbianismo.
Volviendo a la exposición, en ella ponen un documental desgarrador, Del olvido a la memoria: presas de Franco, dirigido por Jorge Montes Salguero. En el documental hablan de Tomasa Cuevas, ex militante del Partido Comunista que pasó seis años en una prisión franquista donde, con una vieja grabadora escondida en su bolso, recogió los testimonios de muchas mujeres para que no cayeran en el olvido. Todos estos testimonios fueron recopilados en el libro Testimonios de mujeres en las cárceles franquistas. Gracias a ella nos curamos un poquito de esta amnesia histórica que se instaló en España en la transición.
He encontrado en You Tube el documental y lo adjunto a continuación de este post. Os animo a todas y todos a verlo, merece la pena. Son 50 minutos que se pasan volando pero, advierto, con el corazón en un puño y a veces sin poder evitar las lágrimas en los ojos. Debería ser obligatorio en los colegios, y no esos manipuladores vídeos antiabortistas que algunos centros educativos se atreven a poner. Insisto de verdad en que lo veáis y animéis a vuestra gente a que lo haga también.
Para que nada se pierda.
Parte I
Parte II
Parte III
Parte IV
Parte V
Parte VI
Parte VII
Parte VIII
Parte IX y última
domingo, 22 de marzo de 2009
Minivaticano en Madrid

Las obras arrancarán de inmediato, de modo que finalicen en 2011. El papa bendecirá los terrenos en el próximo mes de agosto, cuando venga a la ciudad.






