lunes 21 de noviembre de 2011

Gracias

Has tenido 86.400 segundos hoy. ¿Has utilizado alguno de ellos para dar las gracias? (William Arthur Ward).

No soy votante del PSOE. Primero, porque la ley electoral que hay en España y que fomenta el bipartidismo rancio me parece completamente injusta y segundo, porque existen partidos políticos con los que conecto bastante más. En estos ocho años, hay medidas del presidente Zapatero que me han gustado más y otras que me han gustado menos. De muchas de ellas he escrito en este blog, que nació poco después de que él tomase el relevo al oscuro Aznar en 2004.
Pero la verdad es que hoy, a modo de despedida y por llevarle la contraria a este clima de luto postelectoral (al menos entre quienes somos de izquierdas), lo que quiero es darle las gracias.
Una de las primeras acciones que José Luis Rodríguez Zapatero llevó a cabo nada más convertirse en presidente fue modificar la ley del matrimonio civil, de modo que gays y lesbianas pudiéramos casarnos con los mismos derechos (incluyendo la adopción) que los matrimonios de distinto sexo (aunque los homosexuales no casados que tienen hijos siguen sufriendo grandes discriminaciones legales, pero eso es otro tema que trataré en otra ocasión).
Obviamente, esto no vino de la nada y muchas personas llevábamos años luchando por nuestros derechos, pero no tenía por qué haberlo hecho y lo hizo.
Fue su apuesta personal y nos convirtió en un país moderno y pionero en derechos civiles, en un referente envidiable.
Somos muchísimas las personas cuya vida ha cambiado gracias a esta ley. Por poner un ejemplo, yo no sería considerada madre de mi hija en términos legales (con todo lo que eso conlleva) si no existiera. Es más, probablemente no habríamos decidido tener a nuestra hija sin esas garantías.
Reconozcámosle esto a Zapatero, quien da la vez a un hombre, Mariano Rajoy, que ha interpuesto un recurso en el Tribunal Constitucional para quitarnos ese derecho civil. Una verdadera vergüenza, lo consiga o no, el declararse tan abiertamente enemigo de personas que son igual de ciudadanas que las demás.
Habrá quien me critique por esto, pero yo quiero dar las gracias desde La Letra Escarlata a José Luis Rodríguez Zapatero por ayudarnos a tener calidad de vida y dignidad.

domingo 6 de noviembre de 2011

II Festival Lésbico de MíraLES

Lo mejor de salir del armario es que nadie puede insultarte llamándote las cosas que tú misma has dicho que eres (Rachel Maddow).

Hoy he ido con mi hija a inaugurar el II Festival Lésbico de la revista online MíraLES, que en sus pocos años de trayectoria se ha convertido ya en un referente de la cultura lésbica en español. En español y en inglés, porque MíraLES tiene una versión inglesa que no es una mera traducción de la escrita en castellano, sino que cuenta con artículos exclusivos, entre ellos mi sección Knocking on Lesbian Heaven’s Door, por qué no decirlo.
Cuando me propusieron escribir para MíraLES yo ya era incondicional de la revista y la tenía enlazada en La Letra Escarlata, así que supuso un gran honor que pensasen en mí. Además, no hacía mucho me habían dado el premio al Mejor Blog en su I Concurso Literario Sobre Visibilidad Lésbica, precisamente en la primera edición del festival del que os quiero hablar hoy.
Ha pasado ya un año desde entonces y MíraLES sigue creciendo en artículos y sobre todo en calidad. Con un nuevo diseño e incluso un programa de radio que se puede escuchar a través de la web de la revista, todo ello renovado el día 1 de cada mes, MíraLES es ya lectura imprescindible para muchas de nosotras.
Como lesbianas comprometidas que son, las mujeres de MíraLES no se conforman con escribir, fotografiar o grabar. También participan en el mundo real con vídeos como éste, que sacaron el Día de la Visibilidad Lésbica (26 de abril) de este año.
En este sentido, el festival que celebran por segundo año consecutivo es una forma estupenda de “vestir Madrid de cultura lesbiana”, como dicen en su promoción.
En su programa podréis encontrar conferencias, literatura, cortos, exposiciones fotográficas y mesas redondas como la del viernes 11 en la que yo participo, “Las redes sociales como estrategia de visibilización y activismo lésbico”. Como colofón, una fiesta diurna en Garaje Lumiere el domingo 13 de noviembre.
Así que ya sabéis, si estáis por Madrid no dudéis en disfrutar del festival y contribuir así a la visibilización, que es una de las estrategias más importantes que podemos llevar a cabo como lesbianas. Si venir a la capital no os viene bien, siempre queda la web de MíraLES.

lunes 31 de octubre de 2011

Porque sabes que la mejor manera de hacer las cosas es la tuya...

Las mujeres son el único grupo explotado de la historia cuya denigración ha sido idealizada (Erica Jong)

Inicio con esta entrada una reseña de los diferentes anuncios que podemos encontrarnos en la prensa escrita, que colabora en tanto en cuanto los publica con el mantenimiento y el fomento del machismo más rudimentario, base sobre la cual se cimenta la violencia contra las mujeres.
El objetivo no es únicamente denunciarlos en La Letra Escarlata, sino también que quienes me leáis podáis enviar vuestras quejas a las propias compañías que se anuncian. Esta práctica la lleva a cabo desde hace muchos años la legendaria revista feminista de Estados Unidos, Ms. Magazine, habiendo conseguido en bastantes ocasiones que se retiraran los denigrantes anuncios. Por ello, siempre incluiré datos para contactar con el anunciante.
Creo firmemente que siempre hay que denunciar y protestar. Una voz no hace nada, pero muchas voces unidas consiguen el cambio, o al menos alguna mejora.
La Letra Escarlata siempre ha sido un blog POSITIVO en el sentido de que nunca ha perdido la esperanza de que las cosas vayan mejor. Me niego a contaminar más aún la blogosfera con escritos deprimentes sobre lo terrible que es el mundo o lo mal que nos van las cosas. Ahora, más que nunca, necesitamos voces-vitamina, voces-cohete, voces constructivas.

Y ahora, a por el anuncio de hoy.
En El País de este domingo (no es la primera vez que me quejo de la colaboración con el sexismo que ejerce con frecuencia este diario) me encuentro con el anuncio cuya imagen ilustra este post. Otro de esos anuncios en los que el cuerpo de una mujer parece inseparable del producto que se trata de vender.
De lo primero que una se da cuenta es que va dirigido únicamente a los hombres. Las camisas de hombre les quedan mejor a ELLAS, el uso de la tercera persona del plural mantiene el viejo tópico de que el vino es cosa de hombres. ¡Madre mía, a estas alturas! Eso sí, no te olvides de invitarla a una copita cuando te la lleves a casa porque no tardará en quedarse completamente desnuda (no parece llevar nada debajo de la camisa) y poner una extraña postura con el cuello, los brazos y las piernas que pretende ser sugerente. Las mujeres son presentadas como objetos sexuales que existen para dar placer a los hombres o ensalzar su estatus.
La foto, como siempre, retocada. El bronceado, la perfección de sus piernas sin estrías, los dientes… La belleza inalcanzable que siempre muestran los anuncios. La foto, como siempre, limitada a un tipo de mujer (joven y blanca) que obvia a todas las demás en cuanto a raza, altura, peso, edad o cualquier otro rasgo. Creando el canon que "vale".
En realidad, este mismo análisis se podría realizar a muchos otros anuncios. Y es que la falta de imaginación del patriarcado daría hasta risa, si no fuera por el daño que nos hace.

Protesta al anunciante:

Por e-mail, haciendo clic aquí.

Por carta:
C/ Constitución, 23
13300 Valdepeñas (Ciudad Real)

Por teléfono: +34 926322788

Por fax: +34 926321054

miércoles 26 de octubre de 2011

Dijiste mamá

Todo rostro inocente tiene un lado salvaje.

Y dijiste mamá y fue revolucionario, porque nos lo dijiste a las dos. Te pones en pie, intentas mantener el equilibrio, te ríes de tu propia osadía y te dejas caer sobre el pañal. ¿Mamá?, preguntas cuando oyes el ascensor, queriendo saber si ya llega la que te falta de nosotras dos. Mamá, me dices tendiéndome uno de tus cuentos para que te lo lea. Mamá, le dices señalando tu zumo de manzana. Así, a chupetazo limpio, rompiendo esquemas desde pequeñita. Imposible no estar orgullosa de ti. Te quiero hija.

martes 25 de octubre de 2011

Que los que dicen que es imposible no molesten a quienes estamos trabajando en ello

Toma la determinación de vivir tu vida en revolución, no solo en evolución (Anthony J. D’Angelo)

Revolución significa encontrarte con otras con las que, claro que sí, por supuesto, con ellas sí que quiero ponerme a crear, ponerme a escribir manifiestos, ponerme a armar jaleo y dejarme ver bien vista, por mucho que a la iglesia mis tetas le parezcan sucias y a por mucho que para otra gente democracia sea que los diseñadores más importantes se pongan a vender su ropa bien baratita en H&M, por mucho que ya no estén de moda los aquelarres ni los cuadernos, por mucho que en época de crisis los derechos sean tonterías de las que ya nos ocuparemos en otro momento. Ni de coña. Revolución es que te salga humo por la nariz cuando hay politicuchos que hablan de tu vida y de tu familia con la frivolidad de quien no tiene convicciones sino ambiciones y que entonces digas, yo esto no lo voy a permitir. Y otra persona diga, yo esto no lo voy a permitir. Y otra persona diga, yo esto no lo voy a permitir. Y entonces se forman mareas verdes, verdes como la esperanza, verdes como el césped de los parques que deberían tener las niñas y los niños de todos los barrios. Y entonces se toman las plazas que tienen nombres de astros y se reclaman las calles. Y entonces las mujeres vuelven a unirse porque esto no ha hecho más que empezar. Asóciate. Lucha. Muévete.

lunes 5 de septiembre de 2011

Diluvio universal

Cuando piensas que las cosas no pueden ir peor, empeoran, y cuando piensas que no pueden mejorar, van y mejoran (Nicholas Sparks). 

    Lo que pasa, yo creo, es que estoy sobrepasada. En ese amor nuevo, ese amor que me atraganta y que me ha transformado por completo, se ha perdido la escritora y ha dado paso a una mujer que tiene miedo a escribir sus sensaciones y caer en todos los tópicos de la maternidad. Pero entonces todavía hay esperanza para la escritora, ¿verdad? Porque si se hubiera ido para no volver, la mujer no temería los clichés ni los lugares comunes y los vertería en sus páginas virtuales sin la menor vergüenza estética. 
   Así pensaba yo este verano cada vez que me acordaba de lo abandonada que tenía La Letra Escarlata. En fin, son cosas que pasan, a veces es necesario que los muebles cojan polvo para decidirse a hacer una limpieza general. 
   No soy otra persona, pero sí que he cambiado. Sigo siendo la misma loca de la época victoriana que existe entre libros y cuyo modo de vida es el feminismo, pero mi esencia ha variado, no era una composición inalterable, ahora vivo con un nudo en la garganta permanente. 
   De niña era una lectora empedernida de la Biblia. Recuerdo imaginar el interior del barco donde iban Noé y su familia como un lugar realmente acogedor. En mi mente, las paredes de madera de los camarotes resguardaban a los viajeros, que leían envueltos en cálidas mantas al vaivén de las olas del diluvio universal. Siempre había sopa en una enorme cacerola y el ruido de los animales les llegaba amortiguado produciendo una agradable banda sonora. Afuera tronaba y ya no había vida, pero ellos tenían cuanto pudiesen necesitar. Así me siento en esta época, como si el mundo estuviera sumergiéndose en una tormenta atroz de la que, por algún extraño motivo, se hubiera librado mi pequeña y perfecta familia.

jueves 2 de junio de 2011

La vida y otras confesiones

No basta simplemente con vivir. Una necesita la luz del sol, libertad y una florecilla. (Hans Christian Andersen)

Tengo que confesaros algo: estoy agotada. No me dan las horas del día. Sacrificaría el sueño para hacer más cosas, pero ya de por sí tengo que rascarle horas a la noche para poder dormir entre despertar y despertar de la niña, la cual está pasando por las difíciles noches que experimentan los bebés cuando están dejando de ser bebés.
Mi mujer y yo nos pasamos los días cocinando litros de puré que luego congelamos en envases cuidadosamente medidos, haciendo avioncitos con cucharas, cambiando pañales, yendo al playgroup, leyendo cuentos, aprendiendo la ley del parque y del cajón de arena, celebrando cada logro y cada golpetazo de una vida de ocho meses, cantando nanas, impostando voces, limpiando la casa, haciendo la colada, cocinando también nuestra comida y nuestra cena, preparando litros de café que nos sostengan, haciendo cuentas, reponiendo el papel higiénico, preocupándonos por llegar a fin de mes.
Una trabaja por la mañana y la otra por la tarde, para que nuestra pequeña siempre esté con una de las dos. Las noches –agotadas frente a un bocadillo- son solo para mayores. ¿Qué tal te ha ido el día? Beso, beso. Los fines de semana -¡por fin es viernes!- para las tres.
Para colmo he vuelto a militar. Nunca he dejado de ser activista pero hacía tiempo que me había desmarcado de los colectivos, necesitaba un respiro. Vuelvo a estar al cien por cien –ahora encargándome de las Políticas Lésbicas de GALEHI y con la perspectiva de montar otro colectivo feminista, pero eso es otra historia que será contada en otra ocasión- y eso también es tiempo, tiempo, tiempo que no tengo.
No me da la vida. Mis padres se hacen viejos. Preocupan y hay que cuidarles mucho. Hermanos y hermanas, sus parejas, sus hijos e hijas. Mis amigas. Mis amigos. Les necesito. Me necesitan.
Novelas en mi cabeza. Peleando por robar ocasiones en las que teclearlas. Novelas en mi mesilla de noche. No importa lo agotada que esté, tengo que quedarme dormida sobre sus párrafos voladores. Estoy agotada.
Tengo que confesaros algo: mi vida es extraordinaria. Y me la he currado yo. Podría haber sido de otra manera. Menos apasionada, con menos sobresaltos. Tal vez más tranquila, más estable. Pero no sé si tan plena, porque cada noche me acuesto junto a la persona que amo. Nos turnamos para ponerle el chupete a nuestra hija y refunfuñando volvemos a quedarnos dormidas, siempre y cuando alguna parte de nuestro cuerpo esté rozándose.
En nuestra casa puedes tropezarte con un sonajero o sentarte encima de un peluche que suena como la bocina de un coche antiguo. Los desastres cotidianos nos hacen reír y nuestra hija crece con los ojos enormes, besada por todas partes, examinándolo todo, absorbiendo, llenando nuestros días de asombro, de puro gozo, de incredulidad. Y cada día es mejor que el anterior. Es el caos de existir, con sus alegrías y sus preocupaciones, es un pellizco constante que te recuerda que la sangre aún corre por tus venas.
Es también militar. Actuar localmente para que los cambios sean globales. Saber que estás haciendo algo.
Es también querer. Comprometerse con aquellas personas que escoges como familia, como amistades, en las horas buenas y en las malas. Para celebrarlas, llorarlas, quererlas, cuidarlas.
Viendo como está el patio, la existencia a veces parece real y tangible y otras una pantomima. Una tiene que aceptar que por el mero hecho de estar en este planeta tiene una responsabilidad consigo misma y con el mundo de cuyos recursos hace uso. 
Este compromiso es vivir de verdad. Resulta agotador. En ocasiones desolador. Pero siempre auténtico.

lunes 9 de mayo de 2011

Lara Logan, heroína

El sexismo es la base sobre la que se construye toda tiranía. Toda forma social de jerarquía y abuso está modelada en la dominación de los hombres sobre las mujeres (Andrea Dworkin

Lara Logan es una corresponsal surafricana que trabaja para el telediario de la cadena CBS, de EEUU. Esta experimentada periodista lleva cubriendo zonas en guerra desde hace dieciocho años. El pasado febrero, y tras haber sido detenida junto a su equipo por el ejército para después ser puestos en libertad, decidió valientemente seguir trabajando desde la plaza egipcia de Tahrir, centro de la conocida revuelta que acabó con el régimen de Hosni Mubarak.
La multitud –masculina- enloquecida, pronto consiguió apartar a Logan de los tres hombres que la acompañaban (dos compañeros de la CBS y un intérprete). De repente cientos de dedos anónimos empezaron a pellizcarle los pechos, a tocarle la entrepierna, todo… Alguien gritó que era judía e israelí, cosa que no es cierta, aunque da igual, la verdad, y allí ya se pusieron frenéticos. Le arrancaron la ropa y se la pasaron unos a otros. Logan asegura no haber sido consciente de que le estaban golpeando con astas de bandera en la cara porque solo podía sentir cómo decenas de manos la violaban por delante y por detrás, tirando de su cuerpo en todas direcciones y arrancándole el cuero cabelludo. Pensó que si gritaba dejarían de agredirla, pero esto les excitó aún más. Esta tortura duró los veinticinco minutos más eternos que alguien pueda imaginar, hasta que sus compañeros lograron que los militares fueran a rescatarla. Los desgarros internos (por las violaciones vaginales y anales) y externos (por los golpes) que sufrió la reportera os los podéis imaginar. Los del alma, creo que solo si se vive algo así pueden concebirse.
Unas semanas después, Lara Logan decidió contar por televisión la brutal violación en grupo que sufrió, con el fin de acabar con el silencio de muchas mujeres periodistas en el mundo, que son víctimas de todo tipo de ataques sexuales y no los cuentan para que nadie les diga que no deben hacer ese tipo de trabajos.
Porque, cómo no, nada más conocerse lo sucedido al día siguiente de la tragedia de Logan, los medios de comunicación y los infames comentarios que ahora todo el mundo puede hacer gracias a Internet, se plagaron de dudas y otras tribulaciones vergonzosas: ¿es verdad que le ha ocurrido eso? Es que es demasiado guapa… ¿no debería haberse cubierto en lugar de llevar ropa occidental? ¿por qué se arriesgó así, entrando en esa plaza?
Lara Logan siempre ha sido criticada por ser demasiado osada. Mientras que a sus homólogos masculinos se les considera “con un par de huevos”, reporteros de “los de verdad” y todas esas cosas, de ella se dice que siendo mujer, que siendo madre de dos niños, es demasiado atrevida.
Las periodistas, las viajeras, las mujeres en general estamos en deuda con Lara Logan porque ha tenido la valentía de dar la cara y relatar lo que le ha sucedido, lo cual la convierte en una reportera más fuerte, no más débil.
En cuanto a las revueltas árabes, más de la misma mierda patriarcal que no es solo patrimonio de oriente, por supuesto, sino que nos apesta también por estos lares. Las mujeres de Túnez, de Egipto, han demostrado su compromiso con la revolución. Sin embargo, ¿alguna vez no han estado al pie del cañón? Ni que su participación fuera una novedad: las iraníes lucharon contra el sah y contribuyeron a que Jomeini obtuviera el poder, las argelinas lucharon por la descolonización… de nada sirvió, de nada servirá cuando se lucha al lado de animales (¡pobres animales!) como los que violaron a Lara Logan.
Energúmenos que piensan (un 80% de los hombres egipcios, según las encuestas) que un marido debe dar una paliza a su mujer si esta habla con otro hombre. Egipto, donde el 85% de las mujeres han experimentado la horrenda práctica de la ablación, donde los ataques con ácido y los asesinatos de honor son pan de cada día… El Cairo, ciudad donde es típico que los hombres manoseen a las mujeres por la calle… Es lamentable que los tipos decentes que haya por ahí tengan que entrar en el mismo saco que estos violadores y asesinos de mujeres, pero eso no es culpa de nadie más que de los segundos.
Luchar mano a mano con estos hombres es inútil. Las revueltas acaecidas en Oriente Medio son meros parches. El único cambio verdadero llegará cuando se ponga término a la brutalidad infligida a tantas mujeres y niñas en todo el mundo, empezando por el tráfico sexual y pasando por todo tipo de vejaciones. La tragedia de Lara Logan es una prueba (si es que a estas alturas necesitamos una prueba) de que estas cosas no solo les suceden a las mujeres sin recursos o sin formación.
Por cierto que, aunque el ejército fue el que sacó a Lara Logan de la Plaza de Tahrir, el fin de su martirio empezó cuando de pronto unos ojos escondidos tras un nicab y unos brazos enfundados en un hiyab abrazaron su cuerpo desnudo, tan solo algunos jirones de ropa aún sobre su piel, y un grupo de mujeres la rodeó, haciendo barrera contra los violadores. Fueron las egipcias acampadas allí las que la salvaron.
Esta imagen muestra a Lara Logan momentos antes de ser atacada. Es una foto muy importante porque detrás aparecen algunos de sus violadores. Nadie ha sido detenido ni perseguido por este crimen brutal. Es más, la mayoría de los medios de comunicación que han mostrado esta imagen lo han hecho tapando sus rostros. ¿Por qué? Ponedla en todas partes, que todo el mundo les conozca.

jueves 5 de mayo de 2011

Estoy aquí

No seas de las que no hacen nada porque no lo pueden hacer todo. Haz algo. Cualquier cosa. (Colleen Patrick-Goudeau)

No me fui. Tampoco necesitaba un respiro. Estaba aquí, con los pies en la tierra y la cabeza en el tornado. Planeando estrategias que transformaré en abecedario para esta nueva etapa de La Letra Escarlata. Vuelvo con un plan no apto para insulsas. Enfadadísima de una forma creativa. Arremangada. Feminista a tope. ¿Te vienes?
 Seré postfeminista en un postpatriarcado

lunes 21 de marzo de 2011

Decidiéndome

Qué cosa tan terrible que los fuegos artificiales de las fiestas y el fuego aéreo de las guerras se parezcan tanto. Y en esas estoy, amigas y amigos, reconstruyéndome, decidiéndome otra vez, tomando el camino largo para no ir por la cuerda floja, testigo participante de la felicidad más absoluta encarnada en unos mofletes de medio año de edad, viviendo en un oasis en medio del horror que es este mundo tan hermoso. Vuelvo en breve. Gracias por esperarme.