13300 Valdepeñas (Ciudad Real)
lunes, 31 de octubre de 2011
Porque sabes que la mejor manera de hacer las cosas es la tuya...
13300 Valdepeñas (Ciudad Real)
lunes, 9 de mayo de 2011
Lara Logan, heroína
sábado, 27 de noviembre de 2010
NUESTROS CINCO MACHISTAS FAVORITOS: ¡YA TENEMOS GANADORES!
Mientras tanto, La Letra Escarlata va a mover cielo y tierra para poder entregarle su premio en persona.
domingo, 21 de noviembre de 2010
EL JUEGO MACHISTA, por Nicole Thibon
Ella tiene “cara de película porno”.
“Ha engordado” y “está admirablemente culonzuela, respingona”.
Es “una de las cuatro españolas que más me ponen”; “tampoco me importaría jugar un rato con la otra (me conformaría con lo que su apellido sugiere)”.
“Una chica preparadísima, hábil, discreta, que va a repartir condones a diestro y siniestro por donde quiera que vaya y que va a ser la alegría de la huerta”.
“Cada vez que la [sic] veo la cara y esos morritos pienso lo mismo, pero no lo voy a contar aquí”.
“A mis hijos tú no los vas a educar, y menos en cuestiones de pitología. Porque lo que tú piensas sobre el sexo me da asco. ¿Te enteras de una maldita vez? Asco. Me da, y nos da (a miles de españoles), un asco gigantesco”.
“Es la feminazi perfecta”.
Un “Batallón de Modistillas Ministeriales”.
“Aceptamos a la del bombo como animal de compañía”.
“Modistilla de la Igualdad”… “Guarra, puerca, zorra repugnante, que fabrica degenerados”.
“Unas focas desechos de tienta que pasan junto a nosotros vestidas con pantalón pirata, lorzas al aire y camiseta sudada”.
“Se nos cruza una rubia de buena cara y mejor figura, vestida de negro y con zapatos de tacón, que camina arqueando las piernas, toc, toc, con tan poca gracia que es como para, piadosamente –¿acaso no se mata a los caballos?–, abatirla de un escopetazo”.
“Para abastecer su gabinete de tías, Zapatero ha buscado debajo de las piedras”.
“Como no haya ganado algún torneo de peteneras…”.
“Que la nombre triministra de Igualdad, Sanidad y Brujería”.
“Saliendo del hotel Palace, donde en el vestíbulo vemos a una torda espectacular”…
(Si no ha sido demasiado deprimente reproducir tanta insensatez, necedad y vulgaridad es gracias a la ayuda mágica de internet: copiar y pegar evita ensuciarse los dedos con las letras pequeñas).
Una precisión: el sujeto de estas frases es todas nosotras.
Jiménez Losantos, Juan Soler, Antonio Burgos, Eduardo García Serrano, Juan Bosco Martín Algarra, Francisco Javier Léon de la Riva, Fernando Sánchez Dragó, Alfonso Ussía, Arturo Pérez-Reverte, David Gistau, Juan Manuel de Prada.
Faltan sin duda algunos nombres para completar la alegre pandilla de autores conocidos que gastan buena parte de su energía, su cerebro y su tiempo en inundar los medios de comunicación con esta verborrea soez.
Sería del todo lícito preguntarse si esta gente es consciente de la relación estrecha entre su lenguaje y las violencias contra las mujeres. Queda también claro que una lectura, aun rápida, de su logorrea evidencia su obsesión por el sexo. ¿El de la mujer o el de ellos? El asunto es complejo y queda abierto, como diría el doctor Freud. Miles de líneas se han escrito acerca del terror que inspira el sexo de la mujer, su capacidad de disfrute perseguida por la Iglesia con la Virgen como modelo, en oposición a Eva, la de la serpiente. Para las religiones monoteístas, nada más peligroso que la expresión de la subjetividad femenina, consustancial a su intelectualidad, su creatividad.
Más bien, permítasenos divertirnos un poco. ¿Qué son los autores de estas líneas? Más vale saberlo. ¿Machistas? Viene del español macho, y seguramente no por nada. Machista, utilizado como sustantivo y como adjetivo, se refiere al comportamiento del macho. El macho ha de ser viril, calidad sobre todo física, que le confiere una superioridad indiscutible sobre la mujer. Ejemplo: ¡los hombres no lloran! En cambio la mujer puede llorar, y hasta le conviene hacerlo, porque la vuelve tan enternecedora…
¿O son misóginos? El misógino, del griego misein (odiar) y gunné (mujer), no sólo considera que la mujer es inferior, sino que odia el género entero. El sadismo sexual y criminal es un derivado de la misoginia.
¿O serán tal vez falócratas? Viene del griego phalos, falo como su nombre lo indica, y kratos, poder. El falócrata instaura un sistema social en el que los hombres dominan a las mujeres. Se pensó que con el advenimiento del voto femenino eso se acababa, pero de ninguna manera: en el mundo hay siete jefas de Estado contra 143 jefes de Estado –¡y el mundo no va del todo bien!–.
¿Entonces sexistas? Los sexistas se caracterizan por su actitud discriminatoria en función del sexo. Suelen tener una actitud muy firme sobre las “naturalezas” femenina o masculina. Pueden esconder su sexismo con frases del tipo: “Mujeres como las de antes”; “Ninguna como mi madre”, claramente conservadoras y de tendencia fascistoide.
Está claro que esos alegres parranderos citados arriba responden un poco a todas estas definiciones mezcladas. Para Amartya Sen, el economista indio, la misoginia es un problema de sanidad pública.
Lista negra de la violencia machista (3) - Mis cinco machistas favoritos
martes, 9 de noviembre de 2010
Lista negra de la violencia machista (2)
lunes, 8 de noviembre de 2010
Meme: Tus cinco machistas españoles “favoritos”
Lista negra de la violencia machista (1)
martes, 2 de noviembre de 2010
No me río
sábado, 23 de octubre de 2010
Sugerencia de disfraz para Halloween
lunes, 26 de abril de 2010
Ante los sucesos de la cárcel de Meco
Ayer, 23 de abril de 2010, muy temprano, una amiga con la cara demudada me enseñó el titular del periódico 20 minutos, que informaba sobre la violencia sexual ejercida por funcionarios contra reclusas de la cárcel de mujeres de Meco. A mediodía, escuché cómo le preguntaban en la cadena SER al Ministro del Interior, sobre este asunto y cómo él esquivaba la pregunta y la dejaba sin responder.
Por la tarde, comprobé en el ordenador que Yahoo no consideraba que esto fuera destacable y solo pinchando en ‘Más noticias’ se podía encontrar algo relativo a los “funcionarios que mantenían relaciones sexuales consentidas con presas a cambio de favores”. Sentí náuseas.
Al día siguiente, compré el diario Público, buscando una información fiable ya que, al no admitir anuncios de prostitución, esperaba que fuera sensible y respetuoso con las mujeres a diferencia del resto de la prensa diaria española. Me decepcionó, y espero que rectifique, porque si no lo hace no podré comprarlo más.
Mientras tanto, no quiero quedarme solo con la herida de las palabras que violentan lo femenino libre y el sentido común más elemental. No quiero acostumbrarme a los usos de la lengua que encubren la violencia masculina. Quiero desmenuzarlos para que no se quede escondido en ellos el veneno que contienen. Quiero abrir las preguntas que me surgen para pensar con otras y otros sobre esa violencia brutal contra las mujeres que se sigue manteniendo en todos los rincones de la sociedad y que los medios de comunicación, seguramente por miedo, empiezan a convertir en banal.
Busqué la noticia en la portada del diario y encontré solo un pequeño recuadro en el que decía: “Cesados los jefes de la cárcel de mujeres por permitir juergas” ¿Qué significado le da el periódico a la palabra juerga, en el contexto de una cárcel de mujeres en la que los funcionarios, al parecer, violan a las presas?”
Sentí una indignación que no podía soportar y comprobé que en las páginas centrales, ampliaban la información de forma todavía más lamentable: “Interior investiga juergas en una cárcel de mujeres” ¿El Ministerio del Interior investiga aquí sobre juergas o sobre violencia machista de los funcionarios contra las presas? A continuación dice:
“Instituciones Penitenciarias destapa varias irregularidades en una prisión de Madrid” ¿Son irregularidades o delitos?
Cuando narra lo ocurrido, habla de que “Las pesquisas que han destapado el escándalo se iniciaron después de que una funcionaria denunciase a un compañero el 4 de enero, ahora expedientado, al que vio el día de fin de año, presentando signos de haber bebido, junto a dos presas y otra funcionaria, bebiendo y brindando”. Aparte de que no se dice nada sobre las dificultades que habrá tenido la denunciante en estos tres meses, pues solo después de hacerse público otro caso ha prosperado su denuncia, ¿Qué quiere decir aquí “junto a dos presas”? ¿Y acaso la “otra funcionaria” era la única cómplice en un caso en el que , por ahora todos los destituidos son hombres o es que interesa recalcar que las mujeres también son violentas?
Después, prosigue: “Varios funcionarios detallaron numerosas irregularidades más, desde el robo de comida en la cocina a relaciones sexuales consentidas a cambio de favores, pasando por siestas en plena jornada laboral” ¿Qué significa aquí ‘consentidas a cambio de favores’? ¿Es posible hablar de consentimiento en una situación de subordinación como esta, en la que los favores se obtienen así? ¿Es comparable que los funcionarios roben comida o duerman la siesta con que ejerzan violencia sexual contra las presas?
Más adelante continúa: “Otro funcionario, el segundo sancionado, abrió una noche a primeros de abril la celda en que pernoctaban dos internas y compartió varias horas con ellas” ¿Qué pinta aquí un verbo tan precioso como compartir, en vez de decir que las sometió varias horas con violencia?
En otro momento dice que: “Un funcionario montó una ‘fiesta’ nocturna en una celda con dos reclusas” ¿Es una fiesta para las reclusas que un funcionario abuse de ellas por su posición de poder sobre ellas?
Por otra parte, según ha comunicado oficialmente Instituciones Penitenciarias, el motivo de las destituciones de algunos funcionarios, que se han producido al salir a la luz el escándalo, es el “comportamiento inaceptable” de esos funcionarios y de la “incapacidad para hacer frente a la situación del director y el subdirector de la cárcel. ¿La violación de derechos de las reclusas solo es un comportamiento inaceptable? ¿Alegar la incapacidad de los responsables les exime de algo?
No tranquiliza nada saber que la investigación sigue abierta para aclarar, también según fuentes de Instituciones Penitenciarias, “si algunos funcionarios pudieron mantener relaciones sexuales consentidas con varias internas”. La palabra consentimiento sobra aquí y siempre que una mujer esté en prisión y dependa de “los favores” del carcelero violador. Igual que ocurre en la prostitución, que nunca es consentida ni voluntaria, porque la mujer prostituida depende de ‘los favores’ del prostituidor. Relacionarse libremente es otra cosa, que nadie se equivoque.
Ana Mañeru Méndez
jueves, 7 de enero de 2010
Machismo vegetariano













miércoles, 25 de noviembre de 2009
Cuatrocientos mil hombres

Un año más, no hay nada que celebrar en lo que respecta a la violencia machista.
No hacemos uso de lo que, como país privilegiado en cuanto a medios que somos, podríamos aprovecharnos: la educación. Los adolescentes y los jóvenes siguen manteniendo actitudes extremadamente violentas hacia las mujeres porque hemos adoptado una actitud pasiva al respecto. No hay más que pasar por delante de un grupo de chavales o sentarte junto a ellos en el metro para escuchar sus comentarios agresivos y machistas y quedarte anonadada. Los diez niños que abusaron de dos compañeras en un autobús escolar o la sentencia judicial del caso de José Diego Yllanes (asesino de Nagore Laffage, por favor, no lo llamemos caso Nagore Laffage, digamos el nombre de él constantemente para que nadie lo olvide, ya que va a salir tan pronto de rositas) son prueba de cómo está el tema.
Continúa habiendo un modelo de masculinidad ligado a la agresividad. El avance de la situación de las mujeres ha dado lugar a un fenómeno reactivo: muchos hombres se sienten amenazados o perdidos ante la desaparición de su rol de amo y señor y reaccionan con violencia. En estos momentos, cuatrocientos mil hombres están maltratando en España.
Y es que hay que hablar así, con oraciones activas, con los hombres como sujeto, pues son ellos, los maltratadores, los que cometen los crímenes. No son enfermos, son personas completamente conscientes de lo que hacen, que golpean en el pecho y en la cabeza para que la ropa y el pelo oculten las heridas, que se aprovechan de los momentos más vulnerables de las mujeres –cuando estas no tienen dinero o están embarazadas, por ejemplo- y que saben que están haciendo algo ilegal. La violencia machista no es responsabilidad nuestra, no somos nosotras las que tenemos que "tener cuidado", no deberíamos ser nosotras las que tengamos que andar con precaución y no pasar por callejones oscuros, que hasta de nuestro propio hijo tendríamos miedo si no reconociésemos su silueta... Un incompetente columnista escribió hace poco que somos nosotras las que criamos a los maltratadores, cuando lo poco bueno que estos tienen en su interior suele ser precisamente lo que han heredado de sus madres en una cultura que les enseña a ser violentos y a despreciar a las mujeres.
Un ejemplillo de víctimas mortales, hay muchas más (muertas y vivas): Enero, Valencia. Un hombre mata a una mujer y hiere a otra. Febrero, Sevilla, mata a puñaladas a su mujer y se tira por la ventana. Marzo, Castellón, un hombre de cincuenta años estrangula a su esposa. Abril, León, una mujer muere asfixiada. Mayo, Guipúzcoa, un hombre mata a su esposa tras perseguirla en coche. Junio, Barcelona, detienen al marido de la mujer cuyo cadáver apareció descuartizado. Julio, Toledo, mata a su ex mujer delante de su hija de seis años. Agosto, Orense, detienen al ex novio de la chica de diecinueve años asesinada. Septiembre, Ávila, estrangula a su mujer. Octubre, Mallorca, muere una mujer apuñalada por su marido. Noviembre, La Rioja, un policía nacional retirado es el presunto homicida de su compañera. Diciembre…


domingo, 1 de noviembre de 2009
Los periódicos que no amaban a las mujeres

Los feminismos se enfrentan a la idea de que un grupo de personas tiene derecho a imponer la definición de realidad a otras (Liz Stanley y Sue Wise)
Las mujeres españolas –por hablar de lo que conozco, aunque no es muy difícil suponer que en gran parte del mundo sea igual- no tenemos ningún periódico que nos represente. Los diarios están escritos en su mayor parte para hombres –salvo las páginas dedicadas al cuidado personal- y nosotras los leemos pasando por alto todas las afrentas que invaden sus páginas, porque, qué remedio nos queda... Desde el machacón “la mujer esto y lo otro” (¿cómo que “la mujer”? ¿es que estamos todas cortadas por un mismo patrón? ¿tanto os cuesta decir “las mujeres”?) hasta los anuncios de contactos (“contactos”, eufemismo de “prostitución”, con la que no solo se llevan dinero los mafiosos y los chulos sino también los periódicos nacionales de mayor tirada), pasando por el escaso número de colaboradoras y la poca importancia dada a los asuntos que nos conciernen (¿sabíais, por ejemplo, que cuando hay un artículo sobre los ataques al corazón solo hablan de los ataques al corazón que sufren los hombres, pues los de las mujeres tienen síntomas muy distintos?), los feminismos solo han llegado a la prensa en migajas por las que se espera que estemos satisfechas.
Los domingos suelo comprarme El País, aunque hoy me he planteado seriamente dejar de hacerlo de una vez por todas, pues en los últimos tiempos creo que está haciendo que me siente mal el desayuno. Creo que en estas perezosas mañanas que anteceden al caótico lunes voy a optar por comprarme revistas de cocina. Me encantan y siempre me ponen de buen humor.
En fin, hagamos un repaso a todas las perlas con las que me he encontrado hoy en un periódico que presume de progresista:
-Un artículo titulado “Cocaína, transexuales, chantajes y vídeos en la Italia de Berlusconi”. El mismo título, que iguala a los transexuales con la cocaína y los chantajes, indica lo que leyendo el artículo se descubre enseguida, que es un escrito profundamente tránsfobo.
-Un artículo en defensa del violador Roman Polanski escrito –bastante mal y con argumentos demasiado enclenques, por cierto- por el autor francés Bernard-Henri Lévy y anunciado a bombo y platillo en portada.
-Anuncios de “contactos” en los que se pueden leer frases tales como “chicas inolvidables nuevas”, “chicas Hong-kong 19 años” o “universitaria cariñosa y muy guapa”.
-La portada del suplemento dominical dedicada en exclusiva al diseñador Karl Lagerfeld, famoso por declarar cosas como que está a favor de utilizar mujeres extremadamente delgadas en los desfiles, que quienes las critican es por pura envidia, que la revista alemana Brigitte –la cual ha optado recientemente por utilizar mujeres normales y corrientes en lugar de anoréxicas- debería emplear únicamente a modelos profesionales y que “nadie quiere ver mujeres curvilíneas”, citando sus propias palabras. Con H&M dejó de trabajar porque no quería hacer tallas mayores que la 38 y de la modelo Heidi Klum ha comentado que está demasiado gorda para las pasarelas… Pero no pasa nada, El País le dedica un extenso reportaje en el que resalta su excentricidad y su pasión artística.
-Un publirreportaje a toda página de cirugía estética “contra la grasa antiestética” que permite “remodelar la silueta, reducir la celulitis y atenuar la flaccidez” y que “además de destruir la grasa que causa desagrado, provoca una contracción en la piel”.
-Y por supuesto, que nunca falle, la columna del escritor Javier Marías, famoso antifeministas y machista recalcitrante (como muestra, este artículo de su amigo Pérez-Reverte y su contestación).
Y sí, luego otro artículo sobre prostitución, uno sobre los burdeles chinos de Soledad Gallego-Díaz, otro sobre violencia de género, otro escrito por Esther Tusquets… muy bien, pero no se trata de compensar machismo con feminismos, pues no son opuestos. El uno tiene que ver con la opresión del 50% de la población del mundo, ya sea por métodos sutiles o abiertamente discriminadores, mientras que los segundos tienen que ver con responder a estas agresiones y luchar por la dignidad.
En fin, lo mismo que me ha pasado hojeando El País al haberme topado con estas joyas que os he enumerado, me podría haber ocurrido con cualquier otro periódico… Lo dicho, la prensa no nos quiere y tendremos que sacar nosotras, como siempre, las castañas del fuego y empezar a pensar en publicaciones alternativas para personas que no quieren ser cómplices de ese crimen tan atroz llamado machismo.

jueves, 1 de octubre de 2009
Polanski no me da ninguna pena















