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sábado, 1 de enero de 2011

2011

¡Feliz año nuevo! Todo es posible, os lo prometo.
RESPUESTA

Quisiera que tú me entendieras a mí sin palabras.
Sin palabras hablarte, lo mismo que se habla mi gente.
Que tú me entendieras a mí sin palabras
como entiendo yo al mar o a la brisa enredada en un álamo verde.

Me preguntas, amigo, y no sé qué respuesta he de darte,
Hace ya mucho tiempo aprendí hondas razones que tú no comprendes.
Revelarlas quisiera, poniendo en mis ojos el sol invisible,
la pasión con que dora la tierra sus frutos calientes.

Me preguntas, amigo, y no sé qué respuesta he de darte.
Siento arder una loca alegría en la luz que me envuelve.
Yo quisiera que tú la sintieras también inundándote el alma,
yo quisiera que a ti, en lo más hondo, también te quemase y te hiriese.
Criatura también de alegría quisiera que fueras,
criatura que llega por fin a vencer la tristeza y la muerte.

Si ahora yo te dijera que había que andar por ciudades perdidas
y llorar en sus calles oscuras sintiéndose débil,
y cantar bajo un árbol de estío tus sueños oscuros,
y sentirte hecho de aire y de nube y de hierba muy verde...

Si ahora yo te dijera
que es tu vida esa roca en que rompe la ola,
la flor misma que vibra y se llena de azul bajo el claro nordeste,
aquel hombre que va por el campo nocturno llevando una antorcha,
aquel niño que azota la mar con su mano inocente...

Si yo te dijera estas cosas, amigo,
¿qué fuego pondría en mi boca, qué hierro candente,
qué olores, colores, sabores, contactos, sonidos?
Y ¿cómo saber si me entiendes?
¿Cómo entrar en tu alma rompiendo sus hielos?
¿Cómo hacerte sentir para siempre vencida la muerte?
¿Cómo ahondar en tu invierno, llevar a tu noche la luna,
poner en tu oscura tristeza la lumbre celeste?

Sin palabras, amigo; tenía que ser sin palabras como tú me entendieses.


---José Hierro

domingo, 21 de noviembre de 2010

EL JUEGO MACHISTA, por Nicole Thibon

Babilonia on the Rocks, amiga y lectora de La Letra Escarlata, me sugiere este artículo aparecido en el diario Público el 29 de octubre de 2010 y escrito por la periodista Nicole Thibon. La verdad es que es muy apropiado para el mes que estamos "celebrando" en La Letra Escarlata, así que aquí va, copio y pego.

Las palabras dicen la realidad, la conforman pero a veces la encierran. Esto es un juego. Primero, se exponen una serie de frases y, a continuación, nombres de autores. El lector ha de atribuir a cada uno la suya.
Ella tiene “cara de película porno”.
“Ha engordado” y “está admirablemente culonzuela, respingona”.
Es “una de las cuatro españolas que más me ponen”; “tampoco me importaría jugar un rato con la otra (me conformaría con lo que su apellido sugiere)”.
“Una chica preparadísima, hábil, discreta, que va a repartir condones a diestro y siniestro por donde quiera que vaya y que va a ser la alegría de la huerta”.
“Cada vez que la [sic] veo la cara y esos morritos pienso lo mismo, pero no lo voy a contar aquí”.
“A mis hijos tú no los vas a educar, y menos en cuestiones de pitología. Porque lo que tú piensas sobre el sexo me da asco. ¿Te enteras de una maldita vez? Asco. Me da, y nos da (a miles de españoles), un asco gigantesco”.
“Es la feminazi perfecta”.
Un “Batallón de Modistillas Ministeriales”.
“Aceptamos a la del bombo como animal de compañía”.
“Modistilla de la Igualdad”… “Guarra, puerca, zorra repugnante, que fabrica degenerados”.
“Unas focas desechos de tienta que pasan junto a nosotros vestidas con pantalón pirata, lorzas al aire y camiseta sudada”.
“Se nos cruza una rubia de buena cara y mejor figura, vestida de negro y con zapatos de tacón, que camina arqueando las piernas, toc, toc, con tan poca gracia que es como para, piadosamente –¿acaso no se mata a los caballos?–, abatirla de un escopetazo”.
“Para abastecer su gabinete de tías, Zapatero ha buscado debajo de las piedras”.
“Como no haya ganado algún torneo de peteneras…”.
“Que la nombre triministra de Igualdad, Sanidad y Brujería”.
“Saliendo del hotel Palace, donde en el vestíbulo vemos a una torda espectacular”…
(Si no ha sido demasiado deprimente reproducir tanta insensatez, necedad y vulgaridad es gracias a la ayuda mágica de internet: copiar y pegar evita ensuciarse los dedos con las letras pequeñas).
Una precisión: el sujeto de estas frases es todas nosotras.
Y ahora los autores:
Jiménez Losantos, Juan Soler, Antonio Burgos, Eduardo García Serrano, Juan Bosco Martín Algarra, Francisco Javier Léon de la Riva, Fernando Sánchez Dragó, Alfonso Ussía, Arturo Pérez-Reverte, David Gistau, Juan Manuel de Prada.
Faltan sin duda algunos nombres para completar la alegre pandilla de autores conocidos que gastan buena parte de su energía, su cerebro y su tiempo en inundar los medios de comunicación con esta verborrea soez.
Sería del todo lícito preguntarse si esta gente es consciente de la relación estrecha entre su lenguaje y las violencias contra las mujeres. Queda también claro que una lectura, aun rápida, de su logorrea evidencia su obsesión por el sexo. ¿El de la mujer o el de ellos? El asunto es complejo y queda abierto, como diría el doctor Freud. Miles de líneas se han escrito acerca del terror que inspira el sexo de la mujer, su capacidad de disfrute perseguida por la Iglesia con la Virgen como modelo, en oposición a Eva, la de la serpiente. Para las religiones monoteístas, nada más peligroso que la expresión de la subjetividad femenina, consustancial a su intelectualidad, su creatividad.
Más bien, permítasenos divertirnos un poco. ¿Qué son los autores de estas líneas? Más vale saberlo. ¿Machistas? Viene del español macho, y seguramente no por nada. Machista, utilizado como sustantivo y como adjetivo, se refiere al comportamiento del macho. El macho ha de ser viril, calidad sobre todo física, que le confiere una superioridad indiscutible sobre la mujer. Ejemplo: ¡los hombres no lloran! En cambio la mujer puede llorar, y hasta le conviene hacerlo, porque la vuelve tan enternecedora…
¿O son misóginos? El misógino, del griego misein (odiar) y gunné (mujer), no sólo considera que la mujer es inferior, sino que odia el género entero. El sadismo sexual y criminal es un derivado de la misoginia.
¿O serán tal vez falócratas? Viene del griego phalos, falo como su nombre lo indica, y kratos, poder. El falócrata instaura un sistema social en el que los hombres dominan a las mujeres. Se pensó que con el advenimiento del voto femenino eso se acababa, pero de ninguna manera: en el mundo hay siete jefas de Estado contra 143 jefes de Estado –¡y el mundo no va del todo bien!–.
¿Entonces sexistas? Los sexistas se caracterizan por su actitud discriminatoria en función del sexo. Suelen tener una actitud muy firme sobre las “naturalezas” femenina o masculina. Pueden esconder su sexismo con frases del tipo: “Mujeres como las de antes”; “Ninguna como mi madre”, claramente conservadoras y de tendencia fascistoide.
Está claro que esos alegres parranderos citados arriba responden un poco a todas estas definiciones mezcladas. Para Amartya Sen, el economista indio, la misoginia es un problema de sanidad pública.
 Pintada de Mujeres Creando

domingo, 12 de septiembre de 2010

Poemas (5): Renée Vivien

Detesto el perfume empalagoso y las voces estridentes (Renée Vivien)

¡Renée Vivien! He exclamado mentalmente esta mañana, al despertar y acordarme de que hoy es nuestro aniversario de boda. ¿No tenía Renée Vivien unos poemas perfectos para dedicarle hoy a mi bruja? He rebuscado entre mis libros mientras preparaba lo que nosotras llamamos un “desayuno de hotel” para darle una sorpresa a mi esposa-desde-hace-exactamente-un-año y los he encontrado.
El desayuno/buffet tenía las siguientes cosas: café (por supuesto), zumo de naranja, higos y coco, tostadas de pan integral y de centeno, huevos revueltos, beicon, mantequilla de Soria y mermelada casera de moras, bollitos variados (que nadie se ría), galletas escocesas al limón con trocitos de fruta, queso cheddar y fresco de cabra y yogures ecológicos con frutas del bosque. Me lo he currado, ¿a que sí? Mejor que esos que te traen a casa, cuestan un dineral y luego son como la comida de avión.
Aquí va una foto de la mesa que se ha encontrado mi somnolienta mujer al salir de la cama y luego lo de Renée Vivien (por cierto, que cada vez que aparece el nombre de la poeta en este post, éste está enlazado a una página web distinta con más poemas suyos y otros datos de interés).

Renée Vivien (1877-1909)
Poeta simbolista británica que, no obstante, escribía en francés.
Nació en Londres de padre inglés y madre estadounidense. Su familia tenía mucho dinero y creció entre París y  Londres. Con 21 años heredó la fortuna familiar y se mudó definitivamente a la ciudad de las luces.
Desde ese momento y causando gran escándalo, vivió abiertamente su lesbianismo y, como podéis observar por la fotografía, lo vistió también. Su relación con la escritora Natalie Clifford Barney (las dos, en la imagen debajo del primer poema) era conocida por todo el mundo, así como su amor no correspondido por Violet Shillito, su amiga de la infancia, cuya muerte le dejó devastada.
Vivien no soportaba las infidelidades de Natalie Clifford Barney por lo que, y a pesar de los ruegos de esta para que lo reconsiderada, rompió con ella. Después tuvo un affair con una mujer casada perteneciente a los Rothschild de París, así como con la mujer de un diplomático turco.
A Renée Vivien le afectaron mucho sus problemas amorosos, por lo que en el final de su vida se vio inmersa en una espiral de alcohol y autodestrucción que su vecina Colette retrató en su libro Lo puro y lo impuro.
Para ser una mujer de la época victoriana y eduardiana, Vivien era inusitadamente culta y había viajado mucho. A pesar de morir con tan solo 32 años, su vida fue intensa y su obra prolífica. Aquí tenéis dos poemas como ejemplo (como tantas poetas -y más aún si son lesbianas- apenas está traducida al castellano. En este caso lo ha hecho Luis Antonio de Villena para su antología de posía gay y lésbica Amores iguales).

PALABRAS A LA AMIGA
Soy mujer, y no tengo ningún derecho a la belleza.
Me habían condenado a la fealdad masculina.

Y tuve la inexcusable audacia de buscar
el amor sororal hecho de suaves blancuras (…).

Me habían prohibido tus cabellos, tus pupilas
porque tus cabellos son largos y llenos de aroma
y porque tienen tus ojos extraños ardores
y se turban igual que las ondas rebeldes.

Con el dedo me han señalado en irritado gesto,
porque buscaba mi mirada tu mirada tierna,
y viéndonos pasar nadie quiso comprender
que solo con sencillez yo te había elegido.

Considera la ley vil que transgredo
y juzga mi amor que no conoce daño alguno,
tan cándido, tan necesario y fatal
como el deseo que junta al amante y la amada. (…)
A LA BIEN AMADA
Tú eres mi palacio, mi noche y mi otoño,
y mi vela de seda y mi jardín de lirios,
mi pebetero de oro y mi blanca columna,
mi parque y mi estanque de cañas e iris.

Tú eres mi perfume de ámbar y miel, mi palma,
mis frondas, mi canto de cigarras en el aire,
mi nieve que se muere de tan altiva y calma,
y mis algas y mis paisajes marinos.

Y eres mi campana de monótono sollozo,
mi isla fresca y mi oasis compasivo…
Tú eres mi palacio, mi noche y mi otoño,
y mi vela de seda y mi jardín de lirios.
Poemas (1)
Poemas (2)
Poemas (3)
Poemas (4)

lunes, 26 de abril de 2010

Ante los sucesos de la cárcel de Meco

Esto lo ha escrito mi amiga Ana y al leerlo he sentido que debía publicarlo en La Letra Escarlata para que tenga la mayor difusión posible. Gracias a la autora por darme su consentimiento y Tania por dármelo a conocer.

¿Relaciones sexuales consentidas en la cárcel de Meco?

Ayer, 23 de abril de 2010, muy temprano, una amiga con la cara demudada me enseñó el titular del periódico 20 minutos, que informaba sobre la violencia sexual ejercida por funcionarios contra reclusas de la cárcel de mujeres de Meco. A mediodía, escuché cómo le preguntaban en la cadena SER al Ministro del Interior, sobre este asunto y cómo él esquivaba la pregunta y la dejaba sin responder.
Por la tarde, comprobé en el ordenador que Yahoo no consideraba que esto fuera destacable y solo pinchando en ‘Más noticias’ se podía encontrar algo relativo a los “funcionarios que mantenían relaciones sexuales consentidas con presas a cambio de favores”. Sentí náuseas.
Al día siguiente, compré el diario Público, buscando una información fiable ya que, al no admitir anuncios de prostitución, esperaba que fuera sensible y respetuoso con las mujeres a diferencia del resto de la prensa diaria española. Me decepcionó, y espero que rectifique, porque si no lo hace no podré comprarlo más.
Mientras tanto, no quiero quedarme solo con la herida de las palabras que violentan lo femenino libre y el sentido común más elemental. No quiero acostumbrarme a los usos de la lengua que encubren la violencia masculina. Quiero desmenuzarlos para que no se quede escondido en ellos el veneno que contienen. Quiero abrir las preguntas que me surgen para pensar con otras y otros sobre esa violencia brutal contra las mujeres que se sigue manteniendo en todos los rincones de la sociedad y que los medios de comunicación, seguramente por miedo, empiezan a convertir en banal.
Busqué la noticia en la portada del diario y encontré solo un pequeño recuadro en el que decía: “Cesados los jefes de la cárcel de mujeres por permitir juergas” ¿Qué significado le da el periódico a la palabra juerga, en el contexto de una cárcel de mujeres en la que los funcionarios, al parecer, violan a las presas?”
Sentí una indignación que no podía soportar y comprobé que en las páginas centrales, ampliaban la información de forma todavía más lamentable: “Interior investiga juergas en una cárcel de mujeres” ¿El Ministerio del Interior investiga aquí sobre juergas o sobre violencia machista de los funcionarios contra las presas? A continuación dice:
“Instituciones Penitenciarias destapa varias irregularidades en una prisión de Madrid” ¿Son irregularidades o delitos?
Cuando narra lo ocurrido, habla de que “Las pesquisas que han destapado el escándalo se iniciaron después de que una funcionaria denunciase a un compañero el 4 de enero, ahora expedientado, al que vio el día de fin de año, presentando signos de haber bebido, junto a dos presas y otra funcionaria, bebiendo y brindando”. Aparte de que no se dice nada sobre las dificultades que habrá tenido la denunciante en estos tres meses, pues solo después de hacerse público otro caso ha prosperado su denuncia, ¿Qué quiere decir aquí “junto a dos presas”? ¿Y acaso la “otra funcionaria” era la única cómplice en un caso en el que , por ahora todos los destituidos son hombres o es que interesa recalcar que las mujeres también son violentas?
Después, prosigue: “Varios funcionarios detallaron numerosas irregularidades más, desde el robo de comida en la cocina a relaciones sexuales consentidas a cambio de favores, pasando por siestas en plena jornada laboral” ¿Qué significa aquí ‘consentidas a cambio de favores’? ¿Es posible hablar de consentimiento en una situación de subordinación como esta, en la que los favores se obtienen así? ¿Es comparable que los funcionarios roben comida o duerman la siesta con que ejerzan violencia sexual contra las presas?
Más adelante continúa: “Otro funcionario, el segundo sancionado, abrió una noche a primeros de abril la celda en que pernoctaban dos internas y compartió varias horas con ellas” ¿Qué pinta aquí un verbo tan precioso como compartir, en vez de decir que las sometió varias horas con violencia?
En otro momento dice que: “Un funcionario montó una ‘fiesta’ nocturna en una celda con dos reclusas” ¿Es una fiesta para las reclusas que un funcionario abuse de ellas por su posición de poder sobre ellas?
Por otra parte, según ha comunicado oficialmente Instituciones Penitenciarias, el motivo de las destituciones de algunos funcionarios, que se han producido al salir a la luz el escándalo, es el “comportamiento inaceptable” de esos funcionarios y de la “incapacidad para hacer frente a la situación del director y el subdirector de la cárcel. ¿La violación de derechos de las reclusas solo es un comportamiento inaceptable? ¿Alegar la incapacidad de los responsables les exime de algo?
No tranquiliza nada saber que la investigación sigue abierta para aclarar, también según fuentes de Instituciones Penitenciarias, “si algunos funcionarios pudieron mantener relaciones sexuales consentidas con varias internas”. La palabra consentimiento sobra aquí y siempre que una mujer esté en prisión y dependa de “los favores” del carcelero violador. Igual que ocurre en la prostitución, que nunca es consentida ni voluntaria, porque la mujer prostituida depende de ‘los favores’ del prostituidor. Relacionarse libremente es otra cosa, que nadie se equivoque.

Ana Mañeru Méndez

lunes, 18 de mayo de 2009

MARIO BENEDETTI HA MUERTO


  NO TE SALVES 
. 
No te quedes inmóvil al borde del camino 
no congeles el júbilo 
no quieras con desgana 
no te salves ahora 
ni nunca. 
. 
No te salves 
no te llenes de calma 
no reserves del mundo 
sólo un rincón tranquilo 
no dejes caer lo párpados 
pesados como juicios 
no te quedes sin labios 
no te duermas sin sueño 
no te pienses sin sangre 
no te juzgues sin tiempo. 
. 
Pero si 
pese a todo 
no puedes evitarlo 
y congelas el jubilo 
y quieres con desgana 
y te salvas ahora 
y te llenas de calma 
y reservas del mundo 
sólo un rincón tranquilo 
y dejas caer los párpados 
pesados como juicios 
y te secas sin labios 
y te duermes sin sueño 
y te piensas sin sangre 
y te juzgas sin tiempo 
y te quedas inmóvil 
al borde del camino 
y te salvas 
entonces 
no te quedes conmigo

lunes, 2 de marzo de 2009

Poemas (4): Gertrude Stein

Sí que quiero ser rica, pero no quiero hacer las cosas que hay que hacer para serlo (Gertrude Stein)
Hoy quiero hablaros de la famosa Gertrude Stein, una de esas deliciosas butch sin la que no hubieran sido posibles las vanguardias tal y como las conocemos pese a que, como es frecuente que les suceda a las creadoras, la historia oficial de la literatura suela relegarla a un segundo plano.
Gertrude Stein (1874-1946) fue una escritora norteamericana que pasó la mayor parte de su vida en Francia. Impulsora del modernismo, su vida estuvo marcada por dos relaciones muy importantes: la que tenía con su hermano Leo Stein y la de amor con su pareja de toda la vida, Alice B. Toklas.
Fue amiga y maestra de figuras tan importantes como Matisse, Picasso, Braque, Apollinaire, Gris o Hemingway, quienes la admiraban y reverenciaban.
Como nota curiosa, contaros que Alice y Gertrude estuvieron de vacaciones en Mallorca en 1915.
Gertrude Stein es autora de una de las primeras historias que relatan una salida del armario, Q.E.D. Otro de sus escritos sobre sexualidad lésbica es Tender Buttons.
Podría escribir y escribir sobre esta grandiosa figura de la Rive Gauche, pero prefiero dejaros disfrutar de uno de sus soberbios poemas (fue esencialmente prosista, pero tiene alguna joya en verso como esta), titulado Antes de que las flores de la amistad se marchitaran la amistad se marchitó (traducción de Rodríguez-Gaona para la antología de poesía gay y lésbica Amores iguales, editada por Luis Antonio de Villena). Espero que os guste.
Amo a mi amor con v
porque así es
amo a mi amor con b
porque estoy cerca de aquello
un rey.
Amo a mi amor con a
porque es una reina
amo a mi amor y a es la mejor de ellos
piénsalo bien y sé un rey,
piénsalo más y piensa una vez más
amo a mi amor con vestido y con sombrero
amo a mi amor y no con esto o con aquello
amo a mi amor con y porque es mi prometida
ámola con una d porque está mi amor al lado
gracias por estar allí
a nadie le ha de importar
gracias por estar aquí
porque no estás allí
y con y sin mí lo que es y sin ella puede tardar
y entonces y cómo y todo alrededor pensamos y descubrimos que es
hora de llorar ella y yo.
Hay tantas y tan hermosas instantáneas de Gertrude Stein con Alice B. Toklas que no me resisto a dejaros unas cuantas aquí:






Poema 1, poema 2, poema 3.

domingo, 15 de febrero de 2009

Poemas (3): Amy Lowell

Donde reina el amor, sobran las leyes (Platón).
¿Qué tal pasasteis el día de Santa Valentina? Nosotras salimos a cenar con otra pareja, nuestras queridas amigas Es y Bb. Con Es milité hace muchos años, cuando ambas éramos universitarias y pertenecíamos a un colectivo feminista… Qué tiempos aquellos… Bb es su maravillosa mujer, y ahora también nuestra amiga. Por cierto que es una de las dueñas del café-bar Alqamaru, un local celestial en el madrileño barrio de Malasaña donde puedes tomarte algo (algo delicioso) y disfrutar de un lugar cómodo y que se nota que lo llevan con mucho cariño. En fin, ya sabéis que yo en mi blog no hago propaganda, así que si os lo cuento es porque merece la pena que lo conozcáis.
Pues eso, que estuvimos cenando con ellas en un restaurante de inspiración africana de Chueca, el Kim bu mbú, y luego disfrutamos de una actuación de Elvira Durango, así que, como veis, nuestra noche no estuvo nada mal.
***

Siguiendo con mi serie de poemas románticos y adecuados para estas fechas, hoy quería daros a conocer, si es que no habéis escuchado nunca hablar de ella, a la poeta estadounidense Amy Lowell (1874-1925), de la escuela imaginista (es decir, la que buscaba poder expresar las imágenes con el lenguaje más claro y preciso que fuera posible) a la que también pertenecieron, entre otras figuras literarias, H. D. y Ezra Pound (con quien Lowell se peleó bastante porque a Pound, en resumidas cuentas, le fastidiaba que no se sometiera a sus estrictas reglas imaginistas).
Amy Lowell pertenecía a una familia muy rica de Massachussets, pero no le fue permitido estudiar en la universidad por el hecho de ser mujer. Intentó compensar su falta de educación leyendo ansiosamente todo lo que pasaba por sus manos y convirtiéndose en una obsesiva coleccionista de libros (hermana, no sabes cómo te comprendo). Dado que tenía dinero, también pudo viajar todo lo que quiso por el mundo. Fue abiertamente lesbiana, con conocidas amantes como la poeta y dramaturga Mercedes de Acosta o la actriz mormona Ada Dwyer Russell, su compañera hasta el final de sus días, cuando murió a causa de una hemorragia cerebral con tan solo 51 años.
Recibió el premio Pulitzer de forma póstuma, un año después de su muerte. Desde entonces y hasta los años setenta, momento en que fue rescatada por el movimiento feminista, el mundo la relegó al olvido.
Sus poemas más celebrados son tanto los de temática antibelicista como los de amor lésbico, de entre los cuales rescato este Intermedio traducido por Marta Porpetta (El jardín de Sevenels, ediciones Torremozas, Madrid):
INTERMEDIO
Cuando haya horneado blancos pasteles
y rallado almendras verdes para cubrirlos;
cuando haya quitado los verdes rabitos de las fresas
y las haya apilado en una fuente azul y amarilla,
cuando haya alisado las arrugas de la mantelería
en la que he estado trabajando…
¿entonces, qué?
Mañana será lo mismo:
pasteles y fresas,
y agujas dentro y fuera de la tela.
Si el sol es hermoso sobre los azulejos y los estaños,
cuánto más hermosa es la luna,
reclinándose en las rizadas ramas del ciruelo;
la luna,
ondulando en un lecho de tulipanes;
la luna
inmóvil,
sobre tu rostro.
Tú brillas, Amada,
tú la luna.
¿Pero cuál es el reflejo?
El reloj está dando las once.
Pienso que cuando cerremos la puerta,
oscura será la noche
afuera.

jueves, 12 de febrero de 2009

Poemas (2): Sor Juana Inés de la Cruz

Las pulseras de metal suenan si son dos. (Proverbio africano)

            Sor Juana Inés de la Cruz (México, 1651-1695) fue una monja lesbiana como ha habido tantas, pero sobre todo fue la escritora más fértil e importante del Barroco novohispano (es decir, el imperio establecido por la corona española durante su dominio americano). Tanto es así que la llamaban el Fénix de América y la Décima Musa.
            Gracias a la biblioteca de su abuelo, quien le enseñó a leer a la edad de tres años, devoró a los clásicos y amó la literatura desde niña. Aprendió latín escuchando a escondidas las clases particulares que recibía su hermana. De joven estuvo en la corte virreinal, siendo dama de la marquesa de Mancera.
            Tuvo deseos de ir a la universidad y pensó en disfrazarse de hombre para ello, pero al final decidió que lo mejor que podía hacer una mujer que no deseaba casarse y quería estudiar y escribir era meterse a monja, por lo que ingresó en la orden de las Jerónimas. Esta le pareció menos estricta que la de las Carmelitas, y pudo vivir y crear de forma relajada. Además de escribir versos religiosos y no religiosos, villancicos, autos y comedias, fue la administradora del convento e incluso se atrevió a realizar algunos experimentos científicos.
            Su confesor, Antonio Núñez de Miranda, le reprochaba que escribiese, pues le decía que esa actividad era propia de un hombre y no de una mujer. Tan rabioso estaba de la fama de la autora y del contacto que tenía con figuras importantes, que Sor Juana Inés se vio obligada a prescindir de sus servicios, apoyada por la entonces virreina, la marquesa de la Laguna, con quien se dice que mantenía una relación amorosa.
            Otro hombre con quien tuvo problemas fue con el obispo de Puebla, Manuel Fernández de Santa Cruz, quien escribió bajo el pseudónimo de Sor Filotea una encendida crítica contra la escritora, en la que le recomendaba dejar la literatura y la reflexión teológica a los hombres y dedicarse a la vida monástica. En su “Respuesta a Sor Filotea”, sor Juana Inés compuso una apasionada defensa de la labor intelectual de las mujeres.
            Eran tiempos de la Inquisición, y Sor Juana Inés no tardó en verse forzada a deshacerse de su biblioteca y de sus instrumentos musicales y científicos.
            De la edición de Georgina Sabat de Rivers (Castalia, Madrid, 1982), tomo el siguiente y hermoso poema. Que lo disfrutéis.
¿Puedo yo dejar de amarte 
si tan divina te advierto? 
¿Hay causa sin producir? 
¿Hay potencia sin objeto? 

 Pues siendo tú el más hermoso, 
grande, soberano exceso 
que ha visto en círculos tantos 
el verde torno del tiempo, 

 
¿para qué mi amor te vio? 
¿Por qué mi fe te encarezco, 
cuando es cada prenda tuya 
firma de mi cautiverio? 

Vuelve a ti misma los ojos 
y hallarás, en ti y en ellos, 
no sólo el amor posible, 
mas preciso el rendimiento, 

entre tanto que el cuidado,
en contemplarte suspenso, 
que vivo asegura sólo 
en fe de que por ti muero.

Poemas (1): Safo

El amor es semejante a un árbol: se inclina por su propio peso, arraiga profundamente en todo nuestro ser y a veces sigue verdeciendo en las ruinas de un corazón. (Víctor Hugo)
San Valentín, día de las enamoradas y de los enamorados. Una fiesta comercial… para quienes quieran que lo sea. Para mí es una excusa como otra cualquiera para regocijarme con la lectura de unos cuantos poemas románticos y, como no, dejarle a mi amada notitas de amor por toda la casa. Tengáis amor o no en vuestras vidas en estos momentos, os invito a pasaros estos días por mi blog para disfrutar de unos cuantos versos escarlatas y conocer a quien los escribe.

No podía sino empezar la colección con la famosa griega del siglo VII a. C., Safo. De ella sabemos menos de lo que quisiéramos. La isla donde vivía se llama Lesbos, de ahí el nombre de lesbianas y de ahí la reciente polémica provocada por algunos intolerantes de ese lugar, que querían que se nos dejase de llamar así para no identificarnos con ellos (por supuesto, batalla perdida de antemano). Safo estuvo casada y tuvo una hija, pero a la muerte de su marido creó una residencia para mujeres jóvenes llamada el hogar de las Musas. Fue allí donde tuvieron lugar todas sus relaciones amorosas con mujeres, cuyos nombres aparecen en su lírica erótico-sentimental: Anactoria, Timade, Atis, Manasidica, Dorica…
Su obra fue estimadísima durante toda la Antigüedad. Lamentablemente, hoy día solo conservamos fragmentos.
Como muestra un botón (traducción de Juan Ferraté, Líricos griegos arcaicos. Seix Barral, Barcelona, 1967):

Me parece el igual de un dios, el hombre
         que frente a ti se sienta, y tan de cerca
      te escucha absorto hablarte con dulzura
      y reírte con amor.

      Eso, no miento, no, me sobresalta
      dentro del pecho el corazón; pues
      te miro un solo instante, ya no puedo
      decir ni una palabra,

       la lengua se me hiela, y un sutil
      fuego no tarda en recorrer mi piel,
      mis ojos no ven nada, y el oído
      me zumba, y un sudor

          frío me cubre, y un temblor me agita
      todo el cuerpo, y estoy, más que la hierba,
      pálida, y siento que me falta poco
      para quedarme muerta.