jueves, 2 de octubre de 2008

Cocina: CAFÉ DE SABORES


El sueño es síntoma de falta de café. 

El desayuno es la comida más íntima del día, esa especie de limbo entre el sueño y la vida que nos inyecta energía para enfrentarnos con la cotidianidad. Pese a que muchas personas somos aventureras a la hora de probar nuevos platos para comer o para cenar, pocas cambiamos nuestros rituales mañaneros, sean estos cuales sean: café y tostada, cereales, galletas, cacao, churros, pan con aceite y tomate… Desayunar es estar en casa, aunque lo hagamos en uno de esos bares humeantes con el sonido crujiente de un periódico recién comprado.

Es por eso que quisiera comenzar una nueva serie de posts que iré escribiendo de vez en cuando y que están dedicados a la cocina (recetas y reflexiones de la que es una de mis grandes pasiones) con la sencilla fórmula del “café de sabores”. Tan fácil que hasta da risa, tan deliciosa que llenará vuestra casa de aroma a otoño y vuestro paladar con la reconfortante sensación de que se acabó el verano pero que, ¿qué más da? Aquí estamos frente a la ventana con una deliciosa y humeante taza.

Dos apuntes con respecto al café: el primero, que os hagáis con alguna marca de comercio justo (si no sabéis de ninguna, buscad en Internet, hay un montón), porque, primero, el sabor suele ser mucho mejor y segundo, el cultivo de café por parte de multinacionales está reduciendo pueblos enteros a la pobreza extrema (también, si queréis enteraros más de ese tema, hay mucha información en la red de redes).

Mi segundo consejo es que, si no lo tenéis, os hagáis con un molinillo de café y compréis este oro negro en grano en lugar de ya molido, porque de nuevo, el sabor es mucho más intenso y el olor ya ni os cuento. Probadlo.

En cuanto al café de sabores, ya lo venden hecho, sobre todo en tiendas especializadas y en otros países como Estados Unidos, donde está muy de moda. Pero si se compra así, los sabores están conseguidos de manera artificial, química, mientras que si lo hacéis por vuestra cuenta, es completamente natural.

¿De qué tipo de sabores hablo? Pues chocolate (polvo de cacao), avellanas (molidas), polvo de canela, vainilla, anís clavo, naranja (la mondadura)… Lo que se os ocurra.

¿Cómo darle al café este sabor? Como he dicho antes, es bien sencillo: moled café suficiente para que ocupe ¾ del bote donde lo vayáis a guardar y mezcladlo con ¼ de uno o más de los ingredientes mencionados anteriormente, de modo que el bote quede completamente lleno. Con una cuchara larga, removed bien los polvos de café y de avellana (o de lo que sea que hayáis escogido) para que se mezclen totalmente.

Y ya está. Sí, ya está. Cada vez que queráis hacer café, ponéis parte de esta mezcla en la cafetera de la misma forma que habéis hecho siempre y notaréis la diferencia.

Es importante que el bote donde guardéis el café se pueda cerrar herméticamente. Mantenedlo en la nevera o en el congelador.

Ya me contaréis.

16 comentarios:

Marcela dijo...

Muy interesante, sobre todo para una cafeinómana como yo.

Lía dijo...

Café con aroma de naranja...eso tiene que estar bueno a la fuerza ;)
A mi me gusta hacerme el café con cardamomo; le pongo una o dos (depende de lo grande que sea la cafetera) semillas en la parte de arriba de la cafetera italiana y se va infusionando según sale el café, riquísimo!

farala 68 dijo...

pues estate al tanto, nena, que de un café que me disteis el otro día en vuestro cuartel general de la bollosfera me han salido 3 posts y creo que la posibilidad de no volver a dormir dias alternos con la que me parió. Atenta a mis proximos posts: verás lo que puede conseguir un buen café. bss

dasista dijo...

Pues la verdad es que yo no cambio de desayuno ni muerta. Además no soporto cuando en un bar no tienen lo que yo acostumbro a comer. Aquí en Barcelona, aunque parezca raro, es casi imposible encontrar tostadas de mantequilla (dichoso "pantumaca"). Tampoco puedo con el café "modernito" lleno de espuma que te lo acabas de un trago.
Sista, una reflexión de fin de semana:
Ves un tío trajeado saliendo de un cochazo y hablando por el móvil. Te fijas y en el asiento trasero del coche lleva peluches y juguetes de sus hijos. Al rato ves la misma sitiuación pero con una mujer también vestida mona y arreglada. Pregunta: Si tuvieras que adjudicar el adjetivo de "entrañable/tiern@" a un@ ¿a quién se lo adjudicarías?
No sé si te pasará como a mí y creo que viene de una educación y una sociedad machista.
Besos

Hester Prynne dijo...

Lia, lo del cardamomo me ha encantado. ¡Gracias por la sugerencia, lo voy a probar!
Farala, cuando quieras otro...
Marcela, ya me contarás.
Dasista, ya conozco yo tus desayunos, ya... Muy buena la reflexión, tienes toda la razón. Tremendo.

Gabby dijo...

Buenísimo post querida Hester! ya estaré entrando otros relacionados con este tema!

Y sí, buena idea lo del cardamomo; yo lo uso cuando hago chai: te, leche, cardamomo y clavo de olor.

Eiki Usagi dijo...

Me temo que no soy muy cafetera (y que convencer a mi madre de que se acerque a una especia es casí un milagro) aún así muy buena idea.

(me acabo de acordar de una amiga a la que puedo sorprender con un cafe hecho así ]:) )

Ya te contare.

dintel dijo...

Genial. Lo del molinillo creo que me ha trasladado a mi niñez. De todas maneras, yo no tomo café. No me gusta. Ninguno. Lo he intentado un montón de veces y no hay manera. Y es bien raro, porque el sabor amargo me encanta (cerveza, tónica, alcachofas, endivias...), pero... el café, no. Suerte de eso, porque ahora ya he entrado en la edad esa que lo prohiben. ;)

malavida dijo...

café mmm que rico. No se que edad sea esa pero igual la ignoraré porque donde me prohiban el café me muero.

Rosma dijo...

Son las dos de la mañana, en está ciudad en la que he decidido quedarme indefinidamente, he vuelto ha rencontrarme con tu blog después de un tiempo hace un par de días y simplemente, deseo decirte ¡GRACIAS! por transmitir VIDA, por llenarme de esperanza a mis recién estranados 29 años...Debido a personas como tú sigo queriendo creer que es posible...Un abrazo

P.D.: No encontre tu correo electrónico, me gustaría invitaros un café,por haberme ayudado a secar mis lágrimas con vuestra hermosa historia de amor.

Hester Prynne dijo...

Espero que. quienes probéis la receta, la disfrutéis. Dintel, a ver si la siguiente vez acierto, aunque estoy con malavida, es una prohibición que yo ignoraré ;-)
rosma, qué alegría infundirte alegría. Tienes mi e-mail a la izquierda, en "Ver todo mi perfil" en la sección de los datos personales.
Os doy las gracias por leerme, por estar ahí.

pikaia dijo...

Eso pienso yo a veces, que ya tendré toda la eternidad para descansar y que ahora tengo que disfrutar... hasta que me entra el sueño atroz y es tan placentero irse a dormir... (y ahora que empieza a hacer frío, taparse bien y sentir ese calorcito... ya es casi "orgásmico"!!! bueno, y si tienes "acompañante" (amora, que dirías tú, jejeje), ni te cuento!!!)
Bueno, que me he ido por las ramas de laurel... gracias por esos truquillos, "arguiñana", a ver si un día los pongo en práctica (soy bastante cafetera...)
besos a las dos!

Elena dijo...

Coincido plenamente contigo en lo del desayuno, sin duda la mejor comida del día y uno de los momentos mágicos estés donde estés. Los trucos del café son muy interesantes, pero supongo que el café molido en el molinillo no valdrá para cafetera exprés, ¿no? Es que es el único que me gusta. Yo suelo echarle una cucharadita de azúcar vainillada al café mañanero, y le da un regusto muy agradable.

Saludos

Hester Prynne dijo...

elena, el café molido en molinillo vale para cualquier tipo de cafetera. Los molinillos tienen distintos botones según cómo quieras moler los granos. En los paquetes de café suele poner cómo debes de molerlo según el tipo de cafetera que tengas (o pregúntalo en una tienda de café tipo La Mexicana).
¡Buena idea lo del azúcar vainillado!

Acuarela dijo...

Café de sabores, nunca lo había escuchado como tal... pero me gusta que lo hayas explicado.

Comparto tu idea de que el desayuno ha de ser un ritual. Ha de ser la comida más tranquila del día, precisamente por eso que dices, que aún los sueños se están colando en la vigilia.

Un beso

Soportándome dijo...

Te leí me partí de la risa y ya tienes una nueva entrada de cafés. Nuevo tema, el de las coinas. Ha vito ud el film " El festín de Babette" ?
Tiene ud buena letra pa escirbir tan rápido ; )