miércoles, 10 de septiembre de 2008

Parole parole parole...


El lenguaje es la capa de ozono del alma, y su adelgazamiento nos pone en peligro (Sven Birkerts)

Ya escribió una vez Pedro Salinas, el poeta de los suspiros, acerca de la misteriosa fraternidad que se crea por el hecho de que todo el mundo llame las cosas por el mismo nombre desde la infancia. Aunque nos hemos buscado las castañas por otra parte, las mujeres pocas veces hemos podido gozar de tal camaradería entre nosotras a la hora de nombrar, porque muchas de las experiencias de nuestra existencia carecían de un sustantivo que las registrase. Por ejemplo, si madre es la mujer que tiene hijos, ¿cómo se llaman las que no tienen? ¿Es que siempre habremos de definirlas con una negación? Se aceptan sugerencias para esta nueva palabra.

Yo por mi parte ofrezco algunas palabras que me he ido inventando cuando ha surgido la necesidad, para uso y disfrute (espero) de quien quiera hacerse con ellas, sea mujer, hombre o de cualquier otro género:

Amoras: Dos (o más) mujeres que se aman entre sí.

Asolarse: Tener una cita con una misma para disfrutarse de la mejor manera que a una se le ocurra.

Calendarear: Exprimir los días y tomarse la pulpa del zumo, nada de colarla.

Enmodar: Volver a poner de moda actitudes que hoy día no son cool, como la bondad.

Equivocante: Dícese de aquella persona que se levanta con la cabeza muy alta cada vez que tropieza, elegante su forma de afrontar los errores sin considerarlos derrotas, sino más bien en todo caso vitaminas y lecciones.

Excentrarse: Salir del centro, de la norma, moverse por los lados por donde se mueve la gente verdaderamente interesante.

Expreciar: Despreciar la superficialidad y a quienes la practican desarreglándose delante del espejo durante horas, gastando dinero a mansalva y hablando sin decir nada. Expulsar dichos elementos contaminantes de la vida de una.

Expreocuparse: Dejar de preocuparse por tonterías como por ejemplo contar calorías o qué dirán qué dirán y tomarse en serio la vida.

Lenguar: Sacar la lengua a los cánones y a las convenciones.

Reusar: Rehusar el comprar ropa nueva en tiendas donde no haya tallas para todas (aunque la tuya sí que la tengan) y aprender a hacerte tus propios vestidos o arreglar los que ya tienes para volverlos a usar.

Risueñismo: Acto rebelde de antimaterialismo, en el que tomamos la determinación de ser felices con la ropa y objetos que tenemos sin necesidad de estar consumiendo constantemente.

En fin, esta es simplemente una pequeña muestra de la verborrea que me gasto en mi diario íntimo. Espero que alguna de estas palabras os ayuden a superar el síndrome de la lengua femenina trabada.

12 comentarios:

Bellota dijo...

Nombrar en femenino es un ejercicio imprescindible si queremos recuperar un espacio simbólico propio; y cuánto nos ayudaría tener esa habitación propia para poder vencer el desánimo que a veces amenaza cuando nos resulta tan díficil comprender esta ´realidad´ que habitamos...Besos desde Alaska, y gracias como siempre por tus palabras cuerdas.

dintel dijo...

No está mal. De vez en cuando, cuando la necesidad impera, invento alguna. Eso sucede en raras ocasiones; estoy viendo que porque no me planeto la profundidad de la falta de esos términos.

N. dijo...

¡Muy bueno!

A mí me encanta asolarme, no podría vivir sin hacerlo a menudo. Y, por supuesto, calendarear y enmodar. Lo de excentrarme lo llevo haciendo, como quien dice, toda la vida, aunque a veces cansa. Me gustaría expreocuparme más todavía y lenguar sin miedo. Ya llevo un año de risueñismo: me propuse no comprarme nada de ropa/bolsos/zapatos este año y lo he cumplido, ¡y tan feliz que pienso seguir el que viene!

Hacía *años* que no te leía. Me ha gustado comprobar que sigues siendo la misma.

Un beso,

Marcela dijo...

Qué guapo yq ué importante visibilizar las experiencias de las mujeres y poder tener un lenguaje que las nombre, me apunto varias de tus palabras, es todo cuestión de ir usándolas.

PULGACROFT dijo...

Muy interesante, de todos modos no veo el problema con la palabra "madre", simplemente la mujer que no tiene hijos es una mujer, que no es ni mejor ni peor que ser madre...no sé a lo mejor es que no yo no he captado bien la idea...
Saludos!!

Gloria Fortún dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Hester Prynne dijo...

Sí, pulgacroft, estoy de acuerdo contigo, simplemente decía que hay una palabra para definir a las mujeres que tienen hijos: "ella es madre," pero para lo contrario siempre tenemos que expresarlo en negativo. Porque mujeres son ambas.
n., una alegría reencontrarte.
Besos a todas.

Una más de la bollosfera dijo...

me gusta tener q inventar palabras para definir lo q n o está definido de l todo. De las tuyas, hoy me quedo con asolar.

cuando ese código es compartido entre dos o más personas, estas palabras nuevas son más vivas (y es mas divertido)

chavela dijo...

ay nena, en qué planta del edificio colocaría nuestro entrañablemente odiado Berrio estas palabrejas? seguramente en ninguna, lo cual es buenísima señal. Sé que me acogerías sonriente en tu playa, y me da mucha pena no poder aprovechar la invitación.Te espero aquí, cumpliendo años.
tq

sinfonía agridulce dijo...

me apunto "calendarear", creo q es la palabra q mejor me define...si unos mueren de éxito, yo lo haré exprimida total....

bsos hester

pikaia dijo...

Qué tal? :) Yo aquí, intentando "expreocuparme" (dejándome de "tonteridas", que diría una que yo me sé y tú también) y tratando de preocuparme por lo que de verdad importa (tarea no siempre fácil). Este finde espero ser "amoras" (de 2 a ser posible). Oye, entonces... ¿seguro que no se puede colar el zumo para "calendarear"? Jo.
Me han gustado mucho tus 'paroles' ;P
Besicos

farala 68 dijo...

yo querría añadir "ronronear", no solo como sonido de gato sino también como sonido que emiten algunas mujeres (por ejemplo, farala)para demostrar su satisfacción. Y "esponjosos" para el estado en el que se encuentran los niños entre los 3 y los 4 años.