martes, 27 de julio de 2010

Confesiones de una madre del corazón

Y así fue que emprendimos un viaje por el hermoso –aunque a menudo inesperadamente complejo- terreno de la maternidad doble. Para seguir con la metáfora, pronto comprendimos que esa tierra era nuestro hogar. Pese a que también era el hogar de muchas otras mujeres, permanecía prácticamente indocumentado. ¿Dónde estaban nuestras guías? ¿Dónde estaban las historias de sus moradoras? Como madre biológica, tenía a mi disposición grupos de madres, asesoras de lactancia, a mi ginecóloga y a mi propia madre, todas ellas deseando darme consejos, apoyo y compartir historias similares a las mías sobre su iniciación como madres. ¿Pero dónde estaba la experiencia de mi mujer? ¿Dónde estaban las anécdotas de otras mujeres que, como Faith, habían optado por posponer o renunciar a dar a luz para ayudar a sus parejas femeninas a que ellas lo hicieran? ¿Dónde estaban los relatos de la vida doméstica, criando al hijo de otra mujer que también es el tuyo, pero de una forma completamente distinta? Faith las necesitaba. Yo las necesitaba. Y un día nuestra propia hija las necesitaría también. (Mi traducción. Harlyn Aizley en Confessions of the Other Mother).

Una madre del corazón es una madre no biológica. La expresión viene del propósito de evitar el empleo de una negación para nombrarnos, así como de otra utilizada previamente en el contexto de la adopción, en el que a los niños adoptados se les denomina hijos del corazón. Asimismo, al igual que cuando alguien adopta, la palabra corazón indica un deseo muy fuerte que otorga a estas madres –lo mismo que a los hijos adoptivos- la misma validez simbólica que a las biológicas.
Dicho esto, queda claro que ninguna de las dos madres lesbianas es más verdadera que la otra por lo que la pregunta que late muchas veces frente a una pareja de mujeres con un hijo, “¿cuál es la verdadera madre?”, queda completamente anulada y con ello todo tipo de justificaciones y de preguntas que no vienen al caso y que no se formulan nunca a una pareja heterosexual (aquí escribí más sobre este tema).
Las familias lesbianas desafían el concepto mismo de familia establecido por el sistema, al fundamentar sus pilares en el amor y no en la biología. Por supuesto, no son las únicas que lo hacen –heterosexuales rebeldes, gays y todo tipo de queers pueden seguir y de hecho siguen esta tendencia-, pero estoy escribiendo acerca de nosotras y no de otras familias.
Después de esta pequeña introducción, confesaros (que para eso he puesto este título) que tal vez este sea uno de esos posts difíciles que me salen del alma y que me cuesta mucho escribir porque lo personal, lo visceral, se mezclan con lo político y, como esto va de corazones, las letras me salen de muy adentro y las sensibilidades de esta que escribe y de muchas personas que me leen pueden verse afectadas. Incluso la de mi mujer, con quien tengo la suerte de poder dialogar sobre todo lo que sentimos, pero que esto no evita que el verlo escrito y ordenado no deje su alma un poco tocada.
Ella es la que está embarazada, por lo que sus vivencias de estos dos años que llevamos en el proceso coincidirán en ocasiones con las mías, pero en otras no. Muchas de las experiencias de las mujeres en estado están recogidas en libros y los grupos de preparación al parto (preparación que nosotras hemos hecho en Inanna, no nos cansamos de recomendarlo) también ayudan mucho. Otras de sus experiencias –como lesbiana embarazada o como mujer sometida a un duro proceso de reproducción asistida sin tener problemas de fertilidad, sino porque necesita el esperma- no aparecen en prácticamente ningún manual (al menos en España), como por ejemplo el hecho de que estar embarazada te haga pasar por heterosexual delante de todo el mundo y tengas que estar constantemente saliendo del armario con médicos, señoras del supermercado y tantas otras personas. Mi bruja tiene muchas cosas que decir sobre su experiencia, pero ella las dice a su manera y yo a la mía, que es mi blog.
Por fortuna, el tiempo que hemos intentado tener un hijo, así como su embarazo, no han hecho sino unirnos más. Por mi parte, el amor que siento hacia ella es más fuerte si cabe. La admiro, la respeto y no pasa un solo día que no me maraville su fortaleza, su cariño hacia mí y hacia ese bebé que crece dentro de ella, su buena cara incluso en los momentos en los que ha estado realmente molesta y su paciencia infinita hacia todos en momentos y personas que ha mí me han indignado o llenado de rabia. TE QUIERO BRUJA.
Pero como esta parte de mí, que es lo enamoradita perdida que estoy, ya la sabéis de sobra por este blog que a veces es tan cursilón, paso a escribir sobre eso de lo que quería hablar hoy: la soledad de las madres del corazón. A lo mejor estoy generalizando mucho y las hay que no sienten nada de lo que voy a contar, me encantaría que si es así participaseis en los comentarios de esta entrada contando vuestras experiencias. Al menos creo que verbalizarlo es un acto importante en esta sociedad donde estamos tan invisibilizadas.
Capítulo 1: Queremos ser madres
Queremos ser madres y por eso nos empezamos a informar. Nuestra prima Mamen nos presenta a una chica que lleva tiempo intentando ser madre soltera por elección y que está en una clínica de reproducción asistida que nos recomienda, así que pedimos cita allí.
Hemos decidido previamente que la primera en quedarse embarazada sea mi bruja, porque ella trabaja fuera y yo en casa, por lo que cuando le den la baja de maternidad podremos estar las dos con el bebé. Como queremos tener más de un hijo, la siguiente seré yo (así que en un futuro y si todo sale bien, estaré contando en La Letra Escarlata la otra cara de la moneda).
Puesto que en ese momento no estamos casadas, en la clínica yo soy la tipa que se sienta ahí mientras hablan a mi bruja y le hacen firmar papeles. Entonces nos empiezan a entrar los siete males porque yo no tengo ningún derecho, cuando nazca el bebé yo no soy legalmente nada para él, si a mi novia le pasa algo yo no tengo ninguna capacidad de decisión y todas esas cosas… Es por ello que decidimos casarnos. Siento que suene poco romántico, pero es así (luego la boda fue tan emocionante que nos alegramos mucho en otros sentidos, pero en un primer momento la decisión se tomó por eso).
Me parece indignante que una pareja heterosexual no necesite estar casada para inscribir a un bebé a nombre de los dos, sin hacer ningún tipo de prueba de paternidad al hombre, y en cambio nosotras tengamos que llevar, el día del registro, prueba de que estamos casadas y de que el bebé ha sido concebido por reproducción asistida (porque esa es otra, en España tiene que ser por reproducción asistida, si no, olvídate de que legalmente sea hijo de las dos aunque estéis casadas), y luego, claro, depender de que el funcionario del Registro que te atienda esté informado y no te ponga pegas porque no tiene ni idea del tema y tengas que montar allí, en los días que se supone que tienen que ser tan felices porque ha nacido tu bebé, el pollo del año.
Los tratamientos de reproducción asistida son muy duros para la persona que los sufre en sus propias carnes: hormonación, abrirte de piernas delante de alguien todas las semanas, la medicalización de algo tan poco médico como crear un bebé… por no decir que cada intento se vive como un embarazo, porque te tienes que cuidar igual, y cada resultado negativo se siente casi como un aborto. En fin, que a lo tonto mi bruja es como si llevara dos años embarazada.
¿Y para mí, su mujer? Esperas nerviosas y decepciones compartidas con ella con cada resultado negativo y, personalmente, mucho guardado en mi interior (miedo a que nunca lo logremos, miedo a que se nos acabe el dinero, miedo a que ella se harte del proceso y quiera dejarlo, miedo a que sufra, a que le hagan daño o a que tanta hormona afecte a su salud) para que ella no me lo notase y poder animarla. También la frustración de no poder darle yo ese esperma, que no tiene nada que ver con querer ser un hombre, sino con la rabia de tener que depender de un pedazo de negocio boyante como es la reproducción asistida. Y por supuesto, las preguntas, las preguntas de la gente que dice padre en lugar de donante, que se mete con cosas tan íntimas que no sabes ni cómo pararles los pies, que no lo hace con mala intención pero que no son capaces de ver tus fantasmas…
Y también ilusión, claro, porque aquí estoy contando solo lo negativo, pero en todo momento ha habido una magia especial, la de la perspectiva de ese ser abstracto con el que soñamos y de estar dispuestas a amarlo juntas. Esas noches en vela hablando del futuro, esa anticipación emocionante que nos hacía apretarnos la mano con fuerza.
Capítulo 2: La mujer invisible
En este post escribí acerca de la terrible experiencia que supuso la fecundación in vitro de mi mujer. Poco me imaginaba yo que el trato recibido aquél día fuera un aviso de todo lo que iba a vivir a continuación como madre del corazón.
Qué ilusas fuimos, pensábamos que con casarnos el trato discriminatorio acabaría, que todo el mundo se dirigiría a mí del mismo modo que lo hacen con los maridos, que a ese respecto no tendríamos ya que preocuparnos más.
Un inciso para decir que, aunque ahora vaya a contar aspectos negativos de muchos médicos, también nos hemos encontrado en este camino con profesionales cariñosos y respetuosos de los que siempre me acordaré. Incluso supongo que muchos de los que nos han hecho “feos” simplemente carecen de herramientas para hacerlo mejor y lo que deben hacer es aprenderlas, pero que tal vez no tenían tan mala intención como parecía. Admiro a los doctores/as y enfermeros/as en general, son gente que se pasa muchas horas al día ayudando a la gente.
Pero en fin, como os contaba, madre mía, ahora lo pienso con una sensación similar a la ternura que inspira la inocencia de los niños… ¡qué ilusas éramos! En ninguna consulta, aunque me haya presentado como la mujer de la embarazada, han parecido oírlo. Nunca me han mirado, todo se lo explicaban a mi bruja, todo se lo preguntaban a ella, han llegado hasta a hablarle de “tu marido” estando yo delante… No me han dicho nada, ni agradable ni ofensivo, simplemente me han ignorado por completo. Vamos, que he sido tan invisible que he podido hasta ponerme a grabar las ecografías con el móvil aunque no estuviese permitido, porque directamente no me veían. Tal vez no os lo creáis, es una sensación muy extraña, llegué a pensar muy en serio ponerme a cantar a voz en grito o a quemar mi sujetador con el pleno convencimiento de que seguirían sin mirarme, como si hacerlo les convirtiera en estatuas de sal. Así ha sido hasta el día de hoy, en que mi bruja está embarazada de siete meses.
En enero nos enteramos de que por fin lo habíamos conseguido. Hubo quien le dio la enhorabuena solo a ella. Hubo quien nos la dio a las dos.
Y después de eso, los ¿qué tal estás? van casi siempre dirigidos a ella.
No me malinterpretéis, es ella la que se está llevando lo peor: náuseas, ciática, un bombo con el que cargar en los calurosos días de verano… Pero yo también necesito voces amables que me pregunten qué tal lo llevo y qué siento.
El papel de la pareja de una embarazada, sea hombre y mujer, debe ser el de ocuparse de toda la logística para que ella pueda ocuparse de estar sana y de que el bebé lo esté. Por ejemplo, la tarea de hacer la comida es fundamental porque es una forma de alimentar y cuidar tanto a ella como a nuestro bebé. También limpiar la casa, hacerle masajes… yo lo he hecho todo encantada porque así me he sentido partícipe del embarazo y no una mera espectadora.
Puesto que yo también soy una mujer, su revolución hormonal ha afectado mi cuerpo y mi alma. Pero yo soy la cuidadora y en cierto modo, la cheerleader emocional de la pareja en estos momentos, con lo que muchas veces he tenido que ignorar mis propios sentimientos y miedos para poder ayudarle a ella a sobrellevar los suyos, puesto que todo lo que pase en su cuerpo, le está sucediendo también al bebé. Y porque bastante tiene ella ya, mi pobre brujita…
Hasta que llega un momento, de cuando en cuando, en que alguien me dice una palabra suave y amable, y entonces me echo a llorar como una magdalena porque no me había dado cuenta de lo mucho que necesitaba oír algo así, ser reconocida. Porque de pronto me doy cuenta de que he construido una coraza de esposa valiente y no he sabido recurrir a mi gente ni mi gente ha sido consciente de que tenía que saltar el muro que yo había levantado sin darme cuenta. Y es que el miedo y el cansancio y todas esas cosas que no debes decirle a tu pareja en ese momento, son para hablarlas con las personas cercanas y no para guardarlas dentro.
Cultural y socialmente, el papel del marido de una mujer embarazada está reconocido y es más fácil que encuentren apoyo, pero el de mujer de una mujer embarazada, ese poca gente lo entiende y como en tantas otras cosas, nos convertimos en pioneras sin comerlo ni beberlo.
Para colmo, claro, tienes las mismas preocupaciones que cualquier futura madre: ¿lo estamos haciendo bien? ¿qué debe comer una embarazada? ¿y si lo perdemos? ¿qué significa esto que está sintiendo mi bruja, es algo malo? ¿cómo evitar las náuseas? Bla, bla, bla… Buscas información en libros y revistas y ¡sorpresa! Nada es neutro, NADA. En todos los artículos y tratados se habla de “el futuro papá” y de “tu marido”. Te vuelves una experta en ignorarlo, en encajar tus experiencias en las de esa pareja de chico y chica tan feliz de la foto y te preguntas: ¿pero qué les cuesta poner “la pareja (si la hay)”? Simplemente eso y el texto se vuelve universal y lo pueden leer mujeres con parejas hombres, con parejas mujeres o sin pareja.
En cierta ocasión escribí a la revista Embarazo Sano contándoles que me gustaba mucho la información que daban, pero que echaba de menos que hablasen de otro tipo de familias. Mi carta empezaba: “Me llamo Hester y estoy esperando un hijo, pero no estoy embarazada…” Fue carta del mes y me tocó un feeding bowl de Playtex (no me preguntéis que es esto porque aún no me ha llegado y bastante tengo ahora con aprenderme las tallas de ropa de bebé), pero dos números más tarde, siguen haciendo exactamente lo mismo.
Capítulo 3: Futuro cercano
-Miedo 1: cuando vaya con mi mujer el día que vaya a dar a luz, ¿nos tratarán bien? ¿Tendré también ese día, que se supone que es tan feliz, que luchar para no ser invisible y que estar dando explicaciones todo el rato sobre qué hago allí? Supongo que no, porque hemos escogido un hospital donde parece ser que el protocolo tiene en cuenta a las “otras familias”. ¡Crucemos los dedos!
-Miedo 2: ¿lo sabré hacer bien en el parto? ¿sabré ayudar a mi bruja y soportar su sufrimiento?
-Miedo 3: ¿Qué sentirá mi bruja cuando yo diga que soy la madre de ese bebé, siendo ella la que ha pasado por la experiencia del parto? ¿tendrá alguna sensación negativa que ahora no se imagina, o ganas de poseer ella sola ese título?
-Miedo 4: los primeros meses, mi bruja dará el pecho a demanda a nuestro bebé, porque las dos creemos que es lo mejor. Eso significa que pasarán muchas horas juntas estableciendo su vínculo. Al principio habrá muchas visitas –lo cual es una suerte, a nuestra hija la va a querer un montón de gente- que también querrán cogerlo en brazos. ¿Sabré yo establecer el vínculo con mi pequeña en ese tiempo, me querrá, me reconocerá?
-Miedo 5: ¿tendremos algún problema en el Registro Civil?
Son temores que pueden resultaros algo absurdos. Además, está en mis manos hacerme respetar en el hospital o en el Registro, por ejemplo. Pero comprendedme, en ocasiones me veo débil y exhausta después de todo lo vivido. Creo que vomitar todo esto es, además de un acto político de visibilidad, una forma de quitármelo de encima para recobrar las fuerzas. ¡Que solo quedan dos meses! Estoy emocionada y feliz pese a este post algo sombrío, creedme.
Debajo, una pequeña guía para mamás del corazón.Guía para mamás del corazón
-Intenta conocer a otras madres del corazón para compartir experiencias. Por ejemplo, en la clínica de reproducción asistida, echa un vistazo a la gente –con el gaydar activado- para reconocer a alguna pareja bollo. Nosotras lo hicimos y ahora tenemos dos amigas maravillosas que también van a ser mamis.
-Busca una asociación de familias homoparentales. En Madrid, por ejemplo, está GALEHI. Es otra forma de compartir experiencias y sentir que no estás sola en el complejo camino de la bollomaternidad.
-Busca una preparación al parto inclusiva, donde reconozcan tu papel, ya sea en un hospital público o privado. Nosotras estamos felices con Inanna, totalmente lesbian-friendly.
-Desconecta en lugares donde te sepas reconocida y querida. Mi lugar de escape, por ejemplo, es Entredos.
-Lee blogs escritos por otras bollomadres. Aquí en La Letra Escarlata hablo mucho de mis experiencias como tal, pero hay muchos otros que encontraréis en mi blogroll.
-Yo he encontrado tres libros que me han ayudado muchísimo, pero están en inglés. Sin duda, deberían ser traducidos para todas. Si manejáis este idioma, no dudéis en haceros con ellos, sobre todo con el primero:
1-The New Essential Guide to Lesbian Conception, Pregnancy & Birth, por Stephanie Brill (Ed. Alyson Books)
2-Confessions of the Other Mother. Nonbiological Lesbian Moms Tell All!, editado por Harlyn Aizley (Ed. Beacon Press)
3-For Lesbian Parents, por Suzanne M. Johnson y Elizabeth O’Connor (Ed. The Guilford Press).
-Otros libros no dirigidos específicamente a lesbianas pero muy útiles para ponerse en la piel de tu mujer embarazada y saber ayudarla, o llevar a la práctica los consejos de apego con el bebé que recomiendan:
1-La revolución del nacimiento, por Isabel Fernández del Castillo (Ed. Granica)
2-Amar sin miedo a malcriar, por Yolanda González Vara (Ed. RBA)
3-Qué se puede esperar cuando se está esperando, por Heidi Murkoff (Ed. Medici)Además de vuestras opiniones, siempre bienvenidas, podéis aprovechar la sección de comentarios para recomendar otros lugares, asociaciones, libros, etc. que penséis que pueden ser útiles para las madres del corazón. ¡Gracias!

41 comentarios:

Anónimo dijo...

Hester: gracias por tu humanidad, por abrirte en canal, por aportar un texto así a la escasa literatura que, como tú bien dices, hay sobre el tema en español. Este texto no solo debería interesarle a las lesbianas sino a todo el mundo, porque lo terminas de leer y ya sientes que has aprendido tanto y que se te ha abierto tanto la mente...
Lor

Una socia de galehi dijo...

Gracias por este texto tan bueno. ¿Por qué no escribes tú un libro para madres no biológicas? Eres una gran escritora.

Viktoria dijo...

Hola Hester! Primero quiero decir te que me encanta tu blog! Te sigo desde hace tiempo y cada vez estoy mas impresionada. Yo y mi mujer tambien esperamos un bebe, adelas por las mismas fechas que vosotras :) Lo importante que tengo que decir te es que me parcio que todavia no hais registrado vuestro bebe, supongo que esperais que nazca. Pues mira, nosotras con mi mujer ya lo hicimos, ademas resulta que en nuestro caso esto se hace ANTES de que nazca el bebe. No te lo habran dicho en ningun lado, lo mismo me paso a mi, tube que inssitir en hablar con trabajadores sociales y en registro civil para que buscaran y me dieran informacion. No creo que quierian poner me trabas, simplemente no lo sabin. Pero cuando preguntas en registro sivil se dam cuenta que teneis que hacer lo ANTES! En mi caso que soy bulgara de nacionalidad era aun mas urgente, porque si el hijo nasiera de mi antes de haber lo reconosido mi mujer, iba a ser bulgaro y entoces jamas podria ella adoptar lo!!! Pero aun que en vuestro caso no es asi, despues tambien tendreis mas problemas que si lo haceis ahora. llama enseguida en registro civil y pregunta que papeles se nesesitan para reconocer un hijo de dos mujeres i si te dicen que despues de nacer insiste en que verifiquen!!! A nosotras nos pedieron seritificados de nasimiento de las dos, sertificados de empadronamiento, libro de familia, copiad de dni de las dos, sertificado de la clinica que ha sido con inseminacion artificial y tu tendras que firmar que aceptas el hijo como tullo y estableser orden de apellidos. Despues os daran un papel que vuestra hija esta reconosida por ti, asi podreis escribir la sin problemas a las dos en cuando nazca. Por lo menos esto hicimos nosotras i cree me, pura casualidad, que pregunte e insisti...ibamos a esperar el nacimieto y sobre todo en nuestro caso entonces seria demasiado tarde...Pues esto es lo que te queria decir, y ademas decear os a ti i tu mujer mucha suerte y facil parto, yo estare parecida por estos momentos, vuestra hiha tiene 3 dias mas que nuestro pequenio :))

Hester Prynne dijo...

Querida Viktoria, muchísimas gracias por la información.
Yo me informé en el teléfono de ayuda de la Federación Estatal de Gays y Lesbianas y me dijeron que la preinscripción de la que hablas no era necesaria, simplemente una recomendación, pero nada obligatorio y que ni mucho menos podían negarte inscribir al bebé a nombre de las dos cuando naciera. Además, unas amigas nuestras que han tenido gemelitos no lo hicieron y no han tenido ningún problema.
No obstante, me vuelve a entrar la preocupación con lo que me cuentas, así que probablemente vayamos al Registro la semana que viene, ¡hay que dejar todo atado y bien atado!
Un abrazo de todo corazón y gracias por leerme.

Viktoria dijo...

Oiii ahora me doy cuenta cuantos errores...una escritora como tu debe de syfrir leyendo me...Lo siento! Por disculpa me puede servir que soy extranjera, pero bueno tampoco me disculpa demasiado...
Lo otro, mira, a nosotras nos dijeron que esto es la foram, igual depende de las provinsias, nosotras vivimos en Navarra, pero me asustaron bastante con la nacionalidad bulgara del bebe...Si tienes contacto non la federasion estatal di les que tengan esto en cuenta para poder aconsejar parejas de distintos paises, sobre todo cuando la madre biologica es extranjera. Esto nos podria undir!
De todos modos, hariais bien en insistir tambien vosotras. Suerte y abrazos a ti tambien :)))

Anónimo dijo...

Hola Hester, aqui una madre de corazon sintiendose muy identificada con absolutamente todo lo que acaba de leer... uuuaaauuu!!! la verdad es que la historia y sobre todo el fondo, lo que yo sentia, es exactamente igual.
Yo fui escribiendo una especie de diario con todas mis experiencias y mis sentimientos durante el embarazo que me encantaria compartir contigo.
No se llevo tiempo entrando en tu blog por un enlace que pegaron en GALEHI y la verdad es que me encantan tus escritos.
El DIARIO no lo ha leido nadie, pero tengo la impresion que te ayudara bastante y la verdad, me encantaria compartirlo contigo asi como tu has compartido esto tan precioso con tooooooodo el mundo. No se como podria hacertelo llegar... Tambien me gustaria poder contestarte a todas esas preguntas y miedos que tienes, para tu trankilidad. Mi hija tiene ya 20 meses y mis miedos eran exactamente los mismos. Gracias por tus palabras.

gema lopez dijo...

La del Diario. Me llamo Gema Lopez Mimbrero por si me quieres buscar en facebook y asi poder pasarte mi diario ;)
Y estoy en GALEHI.
Un besito

Àgatha dijo...

Me gusta el término madres de corazón, al fin y al cabo todas lo somos. Ya veras que cuando nazca tu hijo/a, la madre biologica también tendrà que "adoptarlo/a de corazón". Nosotras en broma nos llamamos la madre-que-te-parió y la que te-matriculó http://www.agathaestera.com/2010/06/07/la-mami-que-tha-matriculat/
Mi mujer, que es quien matriculo a los mellizos, vivió más en silencio el proceso, supongo que como qualquier otro "padre", porque al fin y al cabo, la persona que se queda "fuera" del embarazo, lo vive como puede o aprende. Felicidades por el blog

Cris y Paz dijo...

Hester, gracias por compartir todas estas emociones. Yo, personalmente, me las apunto porque seguro me ayudarán a empatizar más con Cris, que es (será) la mami del corazón en nuestro caso. Le diré que participe si le apetece para compartir su punto de vista.

En cuanto a libros y enlaces, te dejo el link a mi blog de doula para más info, que tengo varios (siempre me faltan, prometo seguir alimentándolo): http://pazdoula.blogspot.com

Gracias también por los títulos específicos en inglés, intentaremos hacernos con ellos (también soy traductora :)).

Un abrazo enorme y a disfrutar a tope de esta recta final, tan especial como cualquier otro suspiro de vuestra bollomaternidad.

MENTXU dijo...

Tienes razón siento si a veces parece que solo nos preocupamos por la bruja... pero creeme, te consideramos tan madre como a ella (tú lo sabes), tienes todo el derecho del mundo a tener los miedos de los que hablas, pero mucho ánimo que ya queda poco y verás como cuando tengas a esa preciosidad en brazos se te pasa todo...
Estoy segura de que vais a ser unas mamás maravillosas.
Besitos. Mentxu

Hester Prynne dijo...

@Anónimo - Gracias a ti.
@Una socia de GALEHI - ¡Quien sabe! No te creas que no lo he pensado :)
@Viktoria - Ya te contaré qué nos dicen. Respecto a tus faltas: mira, ¡ya quisiera hablar (o escribir)búlgaro la mitad de bien de lo que tú lo haces en español!
@Gema - Muchas, muchas gracias por tu solidaridad como madre del corazón experimentada que ya eres.
@Àgatha - Jajajaj, me encantan los nombres.Y sí, tienes toda la razón, al fin y al cabo todas somos madres del corazón.
@Paz - Me ha encantado tu blog de doula, una pasada... ¡lo recomendaré! Infinitas gracias. Y no dudes en hacerte con los libros, sobre todo el de Stephanie Brill, es realmente completo y para doulas también muy útil.
@Mentxu - Mi niña, tú jamás has dejado de tenerme en cuenta, de hecho siempre me has hecho sentir parte de tu familia, así que de verdad, no te preocupes. Al revés, GRACIAS por estar siempre ahí.

Arandi dijo...

Hola Hester. Desde Puerto Rico te leo hace unos meses. Mi pareja y yo buscamos bebé hace rato, todavía sin éxito. La madre gestora seré yo y el tema de "la otra madre" es, sin duda, uno constante. Lo primero que hice fue regalarle The Other Mother y, de paso, lo leí. Ella teme que no la considere madre y a veces, yo también lo temo. Debe ser normal y con eso trabajamos a diario. Y todavía no hay bebé. Un abrazo desde el Caribe

Arandi dijo...

Ah, y si sientes que tienes que pelear por tus derechos,acá el derecho ni se conoce. No nos podemos casar, no podemos adoptar, no podemos inscribir al bebé como nuestro. Imagínate, hemos considerado irnos del país para algún estado norteamericano donde, al menos, exista el "second parent adoption".

dintel dijo...

Sanos pensamientos. También es parte del proceso.

farala dijo...

soy, como sabes, madre del corazón y Elenita no tiene otra. Me ha encantado leerte, que es como oirte pero con enlaces y datos, y espero que tu post envejezca fatal. Ya sabes a lo que me refiero: que dentro de un par de años esté obsoleto porque las prácticas que denuncias (de las revistas, libros, estamento médico y estamento administrativo, en fin de la sociedad) se hayan terminado y ya tengan en cuenta la maternidad o la paternidad de parejas del mismo sexo.

una cosa eso si, no te la quita nadie: todo el mundo se va a creer con derecho a darte lecciones (ya sabes, como no eres madre biologica no "sabes" nada) sobre todo si son ya madres biológicas (y no lo digo por tí, bruge, que vais a la par en pardillez). Estais más que preparadas: ni puto caso a nadie.

zapatos rojos dijo...

Hola Hester suelo ser una seguidora de tu blog. Primero por la humanidad que se respira en tus escritos, y segundo por maravillosas referencias literarias que haces en los calendarios.
Pero decirte que esta entrada me ha parecido muy emocionante y sincera, y te agradezco de nuevo que lo compartas así,vomitando tantas verdades.

Mi chica y yo llevamos dos inseminaciones fallidas y somos consciente del largo camino que nos queda aún. Te entiendo en muchas de las cosas que dices. Yo estoy en camino de ser madre de corazón también -espero que pronto- y entiendo muchos de tus miedos.
Así que gracias por verbalizarlo, por compartirlo, por hacernos cómplices y por hacer que al final sean experiencias colectivas.
Saludos
Silvia

Hester Prynne dijo...

Arandi, Zapatos Rojos, ¡mucha suerte! Sé que al principio parece muy difícil, pero se logra, ya lo veréis, se logra.
Farala, gracias por tus consejos de madre del corazón tan experimentada. Supongo que te has dado cuenta de que este post viene de que me rondaba por la cabeza, pero también de la conversación que tuvimos el otro día Kali, tú y yo.

Cath With Glasses dijo...

En primero lugar, muchas gracias para la recopilación y par expresar tan bien tus sentimientos y permitirnos de ver mucho de nuestro propios miedos y preguntas reflejados.

Como la socia ahí arriba digo: Porque no tomas este post y lo usas como núcleo para un libro? Eres escritora y hay mucha necesidad para un libro sobre el tema en el mundo hispanohablante. De hecho, estaba buscándolo para mi mujer (que, como esperamos, lo va a necesitar pronto) y acababa con dos tomos ingleses, "Confessions of the other mother" y - quizás para añadir a la lista - el más reciente "She looks just like you" de Amie Klempnauer Miller (ISBN:0807004693).

Espero que estos últimos dos meses en esperanza de ser mamá van a pasar sin mucha más discriminación (ya se, deseos ilusos, pero con algo tenemos que empezar) para ti y para vosotras.
Y no tengo duda que, como me imagino, vas a leer a tu hija de libros y libros y libros desde el primer día, y que va a reconocer tu voz y tus manos igual de rápido que los de su otra madre.

Ave dijo...

Yo si me lo permites me limito a mandarte un abrazo extrafuerte porque creo que hay que ser muy valiente para desnudarse como lo has hecho aquí.

MyA dijo...

Felicidades por el post! mi chica y yo estamos en el camino, fuimos a sondear a IVI Madrid, nos gusto muchisimo como trataron a mi chica, que será la mama no gestante, contaron con ella para casi todo!

Nos ha encantado la forma que has tenido de llamar a las mamás no biológicas... a partir de ahora también mi chica será también Mamá del corazón, esperamos que pronto.

Un fuertisimo abrazo

Viktoria dijo...

Hester, quisiera traducir este post y poner lo en mi blog, porsupuesto si no te importa y siempre dando enlases para el tuyo. Creo que a muchas chicas de Bulgaria les vendria bien leer esto(te aseguro que en bulgaro escribo mejor ;) ), hay muchas otras madres de corazon y biologicas, que se sentirian representadas...Ademas alli falta mucha informacion y sobre todo ejemlos, por eso mismo desidi llevar mi blog. Si no te gusta la idea te entendere. Gracias!

Linda dijo...

Hola Hester!

Has removido en mí emociones y sensaciones que desconocía...soy madre biológica de una niña de casi 3 años y esperamos a nuestro segund@ bebé para enero...amo profundamente a mi mujer, sé cuánto me ama...pero lo que has escrito realmente me ha conmovido (tal vez más con mis hormonas alborotadas de 15 semanas de gestación)...me has abierto los ojos a una perspectiva que no conocía del todo, pues aunque mi mujer me habló hace 3 años de sus miedos, la forma como lo has descrito es tan precisa y tangible que me siento en este momento una mujer mucho más enamorada y afortunada de contar con una pareja (espero que pronto esposa) tan amorosa y valiente... Te agradezco mucho este post porque si bien, hemos aprendido a vivir y sobrellevar las "negaciones" de su existencia de parte de familia e instituciones de salud... me has ayudado a descubrir que en muchas ocasiones yo misma he sido egoísta al centrarme en mis necesidades durante los embarazos...sin pensar en el mar de sentimientos que ella experimenta...

Gracias por este hermoso post y sé que serás una gran madre...y los temores...todos desaparecerán cuando la recibas en tus brazos (aunque aparecerán muchos otros...!) =D

Saludos!! =)

Hester Prynne dijo...

@Cath - Me encantaría hacer lo del libro, como sugerís, estoy rumiando el asunto. El libro de "She Looks Just Like You" lo descubrí el otro día paseándome por Amazon y me apeteció un montón leerlo, sí. Y lo de leer a mi niña, ¡eso seguro, ahí has acertado! :) ¡Que tengáis mucha suerte!
@Ave - Gracias y un beso enorme, enorme <3
@MyA - Es bueno saber lo del IVI. ¡Muchísima suerte a ti también!
@Viktoria - Me siento muy honrada con tu petición y, por supuesto, mientras pongas un link a este post, estoy encantada de colaborar y me siento orgullosa de que me traduzcas al búlgaro. Muchas gracias, de todo corazón. Por favor, avísame cuando lo hagas :)
@Linda - Gracias a ti por tus palabras y por tu empatía, tu mujer es muy afortunada de estar con alguien como tú. Un abrazo.

Lau... dijo...

Hester, definitavente me alegras el día con tus reflecciones, me sentí como vos y necesité compartirlo con gente afin, hubiese estado muy bien leer ésto en aquel tiempo, por lo que me alegra que te hayas decidido a plasmarlo ahora y las futuras mamis del corazón encuentren un referente tan sano y lleno de buena energía.
Un abrazo enorme desde Valencia, en mi blog te dejo mis pensamientos.
Gracias una vez mas.

Viktoria dijo...

Muchisimas gracias a ti!!! Te avisare :)

Viktoria dijo...

Lo tengo :)http://dvejeniiedinobshtproektzasemejstvo.blogspot.com/2010/07/blog-post_28.html

Otra vez muchisimas gracias!!!

Luisa Notario dijo...

Me siento totalmente identificada con todo lo que cuentas, yo también he sido muchas veces invisible y tener que aguantar miradas de estupefacción cuando les dices que tu eres la otra madre de la niña.
Al final, te vas enganchando a cualquier gesto positivo para contrarestar todo ésto, y así nos pasamos la vida, no?. Esperando que nos recozcan, que nos acepten, que nos entiendan, ... y somos lesbianas, pero no perfectas.
Por cierto, respecto a lo de la filiación previa, es así.
Escríbeme a mi correo de lambda y te mando copia de la ley donde habla de ésto y de paso te cuento cómo está el tema exactamente
families@lambdavalencia.org

Jandri dijo...

Mil gracias por tan hermosas reflexiones, que comparto y en las que me indentifico... y que has verbalizado tan bien...
Yo soy/seré otra madre de corazón y aunque de momento no me he sentido invisible, sé que me sentiré asi. Mi chica esta embarazada de 7 semanas, en la clínica el trato ha sido más que perfecto (H.Quiron de Madrid y cada una de los/as profesionales me llamaban por mi nombre nada más entrar por la puerta. Lo comento por si os sirve de referencia).
Todo esto que nos va pasando no hace sino engrandecer mi felicidad y mi deseo de seguir por este camino que hemos emprendido, esperando que todo siga bien.
Sois, somos unas madres maravillosas!!!

Gracias a todas!

Jandri Fdez

Hester Prynne dijo...

@Lau - Gracias a ti, a mí me ha ayudado siempre mucho leer tu blog. Me ha encantado tu post-respuesta.
@Viktoria - ¡Qué ilusión me ha hecho verme traducida al búlgaro! :)))
@Luisa - Qué maravilla la "bondad de los desconocidos" esa de la que hablaba Tennesse Williams. Te he respondido ya a tu e-mail, toda ayuda es poca.
@Jandri - No es la primera vez que oigo hablar bien de Quirón, me alegro. Además, es que al negocio de la reproducción asistida les conviene ser buenisísimos con nosotras, porque somos una buena clientela... Tu última frase, sin duda, me la quedo para animarme cuando lo necesite.
Gracias a todas. Cuando un post se anima con comentarios tan enriquecedores como ha ocurrido con este, me doy cuenta de lo maravillosa que es la red de blogs y de cuánto nos podemos ayudar.

Viktoria dijo...

Si tanto te gusto puede que me aprobche otra vez de tu genial talante de escribir para ofrecer a las chicas que leen mi blog algo verdaderamente bueno y profundo :) Por sierto, he hablado mucho con mi mujer al rais de lo leido y me has hecho pensar de como se siente ella, que tambien esta llena de miedos...Gracias a tu post hablamos sinseramente de muchas cosas, yo tenia resentimiento hasia ella por los miedos que demonstro y ella asia mi por mi egoismo que reconosco que tube en un momento...Crea que nos ha venido muy bien hablar, espero que lo mismo suseda con otras parejas que conosco y se que les vendria bien leer esto...Por eso, cree me cuando te digo que gtacias a ti!

Mónica dijo...

Gracias por compartir tus sentimientos. Algo tan íntimo tuyo lo hacemos nuestro muchas madres del corazón. Nunca había usado esa expresión pero esta llena de sentido y vida.

Lucesita Rosa dijo...

Hester, me encantó tu post, soy nueva en esto de los blogs y también en lo de la maternidad, mi esposa y yo, estamos en el pre-embarazo, en hacer los preparativos para traer a nuestras vidas a un bebe ya sabes vigilando mi salud, tratando de que se mantenga una estabilidad económica y teniendo todo el montón de dudas y miedos de los que hablas… y peor sabiendo que mi familia no nos apoya y que aquí las leyes están aun con líos… pero bueno. Quiero agradecerte este post y por dejarnos ver que no somos las únicas en estos enredos. Por cierto, estoy de acuerdo en eso del libro, sería genial! Y espero que no te moleste que te haga mención en mi recién nacido blog, un abrazo a la distancia.
Luce

Anónimo dijo...

guapa, qué bien que sueltes todo esto. seguro que te ha dejado como nueva. vas a ser una supermamá y a veces las cosas no saldrán tan bien pero ¿a quién sí? eres una luchadora y podrás con todo. quiero verte ya. hablamos esta semana que entra. un besazo.
lofiu ♥,
elena.

Carmen Griss dijo...

Ya veras como todo sale bien. De todas las cuestiones que lanzas, si quieres te cuento por mail sobre la lactancia y la relacion entre la madre biológica y la criatura... y cosas del registro civil, o lo que quieras... pasamos por los momentos que cuentas hace algo menos de año y medio y todo ha salido perfectamente normal.
Animo, y sobre todo, piensa que estais viviendo los momentos mas importantes de vuestras vidas.
Un saludo, muchos ánimos a las dos con la panza de siete meses y la caloruza de agosto (y tal vez el insomnio, y etc...)

Aqua dijo...

Hola Hester, primro pedirte disculpas pero mi actual jornada laboral me impide estar al tanto con los blogs, asi que me he leido tu post en dos veces, yo como madre biologica puedo hablar solo desde el otro lado de esta experiencia, solo puedo imaginar lo dificil que es para todas las madres del corazón por que aunque Daniel tiene ya 21 meses y las personas quenos rodean conocen perfectamente nuestra situación nos encontramos con frases como que Daniel me quiere mas a mi por que él sabe quien es su mamá de verdad (vaya burrada), que si a Lotus le doy permiso de salir con el niño de casa (otra burrada), que no pruebe ella la comida del niño "que no es su madre", cosas tan simples pero que duelen y molestan, la gente habla creo yo en su mayoria por IGNORANCIA asi que debes ir pasando de lo que digan lo demas.
Espero que Lotus se pase por aqui y os de su opinión como madre del corazon, pero tambien me gustaria romper una lanza por todas las personas que han intervenido en nuestro proceso, ya que en ningun momento han excluido a Lotus, durante el tratamiento nos trataron genial y es mas sin nosotras pedirlo la pasaron para que estuviera junto conmigo cuando la inseminación, la matrona y los ginecologos siempre nos hablaron a las dos,en el curso de preparación al parto tambien estuvimos las dos (fue por la SS) y cuando fuimos ha parir lo mismo nos trataron genial y ella pudo estar conmigo y para registrar a Daniel no hizo falta ni la filiación, ni el papel que decia que Daniel fue concebido por tecnicas de reproducción asistida, asi que deseo de todo corazon que a vosotras les vaya igual de bien que a nosotras en lo que les queda de camino.
Besos y un abrazo muy fuerte.
Gracias por compartir y unir esta comunidad de madres lesbianas.

ELO Y YOLA dijo...

Hola Hester! No he tenido ocasión aún de participar en tu blog pero me parece magnífico en la forma y en el contenido. Creo que todas, en mayor o menor medida hemos sentido lo que describes en el último post, es decir, no sólo no tenemos igualdad formal sino tampoco real. Para que luego vengan a decirme que "qué reclamamos exactamente ahora con la manifestación del Orgullo, si ya tenemos todos los derechos".
Hay una discriminación mucho más sutil, pero mucho más extendida. Y es la de la invisibilidad y de la no consideración como iguales de nuestras parejas. Aunque yo diga y todos sepan que Yola es mi mujer, casi siempre alguien se refiere a ella como "mi compañera" o "mi amiga". Supongo que esto es algo lento y los prejuicios es lo más difícil de vencer, ya que habitan en el inconsciente colectivo. Todo cambiará pero, mientras tanto, es un desgaste emocional para el que nadie nos ha preparado. Mucho ánimo y creo que no es mala idea el tema del libro, piénsalo.

Anónimo dijo...

Te sigo con cierta frecuencia porque me gusta mucho como escribes y de la cultura que haces gala, cosa que me encanta. Pienso que eres una persona inteligente, cultivada y con gran capacidad para expresarte escribiendo. Hablando ni idea, porque no te conozco personalmente.
Pero lo que me produce mucho rechazo es tu intransigencia y agresividad en muchos de los temas que te preocupan como es el lesbianismo, matrimonios gays, etc.
Pienso, y discúlpame, que tienes un gran rencor hacia algo o alguien que desvirtua un montón la gran persona que pareces ser.
Creo yo que no se puede andar por la vida con tanta amargura, cuando hasta el momento parece que todo te ha ido bien: has estudiado, tienes mujer y próxima descendencia, eres inteligente, tienes una familia que te adora...
Claro que hay justicias en nuestro "particular" mundo, pero no creo que la violencia verbal que ejercitas sea el mejor método. Yo no tengo la clave, pero en mi vida normal procuro mostrarme como soy, que me acepte el que quiera, y ayudar siempre que puedo a otras personas que son más indecisas o tienen miedos de mostrar su sexualidad.

Un beso. Isabel

Hester Prynne dijo...

Isabel, efectivamente, como dices, no me conoces personalmente, si lo hicieras verías que no soy una persona ni rencorosa ni amargada, tal y como me calificas. Todo lo contrario, amo bastante la vida y estoy agradecida por todo lo que tengo.
Si crees que reivindicar mis derechos y querer crear un mundo que yo creo que sería más justo es ejercitar violencia verbal, poco tengo que decir al respecto.

Anónimo dijo...

¿Ves?, eso es lo que también queria decir. A lo largo de tu blog, que me lo he leido casi todo, nunca admites una "crítica" o comentario que vaya en contra de tus creencias o tus opciones vitales y creo que te gusta pillar una frase fuera de contexto y dar por zanjada la conversación, como en tu último párrafo.
No te conozco personalmente, efectivamente pero ¿no crees que lo que una dice escribiendo, cómo lo dice etc., dice mucho de nosotras?. Pues desgraciadamente es así, tanto para lo positivo como para lo negativo.
Lo de reivindicar derechos, bueno, creo que hay muchas formas y estoy pensando en las primeras sufragistas o feministas, allá por el 19, que no usaban de sujetador y lo enarbolaban como acto de rebeldía. Como tu sabes mucho de esto (de historia, me refiero), también quiero decir que se que habia otras mujeres que estudiaban, trabajaban y tratababn de integrarse enn un mundo de hombres sin armar tanto escándalo.

Lo de crear un mundo a tu medida, o a medida de todas las lesbianas, ya es un poco antiguo. Salvo excepciones (y muchas desgraciadamente), hemos conquistado bastante y MÁS conquistaremos con un comportamiento sensato y firme más que chillón y escandalero.OJO: que no me estoy refiriendo a ti. Estaba pensado en algunas personas en Chueca, el dia del orgullo gay.

Digo yo.
Isabel

Hester Prynne dijo...

Isabel:
Te confieso que no iba a responder a tu comentario porque ya he dejado clara mi posición en el mío anterior, y no me interesan nada los diálogos infructuosos que se prolongan solo para tener la última palabra. Pero para que veas que no zanjo ninguna conversación, aquí me tienes.
Voy paso a paso con lo que dices:

-"A lo largo de tu blog, que me lo he leido casi todo, nunca admites una "crítica" o comentario que vaya en contra de tus creencias"
¿Seguro que te lo has leído casi entero? Porque siempre animo a la gente a escribir en los comentarios sus críticas, sean positivas o negativas, siempre que sean constructivas, claro, y no meros insultos. Y de hecho, muchas veces he cambiado de opinión gracias a lo que me ha dicho gente, y lo he dicho abiertamente. Me encanta aprender y no me creo en posesión de la verdad.
No admitir lo que me dices tú no significa que nunca admita lo que me dice nadie, pero si escribes:"lo que me produce mucho rechazo es tu intransigencia y agresividad", "tienes un gran rencor" y "no se puede andar por la vida con tanta amargura", lo siento, pero para mí esos son grandes insultos, porque lo que más odio en este mundo es la agresividad, como digo tantas veces en La Letra Escarlata, blog donde además siempre estoy animando a celebrar la vida, a sentirnos afortunadas... vamos, que todo menos rencor o amargura.

-"estoy pensando en las primeras sufragistas o feministas, allá por el 19, que no usaban de sujetador y lo enarbolaban como acto de rebeldía." Las feministas del siglo XIX no enarbolaban su sujetador como acto de rebeldía, eso se achaca al movimiento feminista de los años 70 del siglo XX, y en todo caso es un mito más falso que real. En todo caso, en el siglo XIX no se usaba sujetador sino corset. No entiendo muy bien si te parece negativa o no su forma de reivindicar, pero sin ellas no podrías votar hoy en día.

-"habia otras mujeres que estudiaban, trabajaban y tratababn de integrarse enn un mundo de hombres sin armar tanto escándalo" Si estudiaban o trabajaban, lo podían hacer porque otras habían luchado por esos derechos. En cuanto a "integrarse en el mundo de los hombres", yo prefiero crear un nuevo mundo en el que mujeres, hombres y demás podamos vivir en paz, buscando alternativas al sistema actual que tantos fallos tiene. A lo mejor suena utópico pero si lo intentamos, algo más conseguiremos que quedándonos calladas. No sé a qué te refieres con "un comportamiento sensato y firme más que chillón y escandalero", la verdad, pero cuando la gente sale a la calle y protesta se consiguen muchas cosas, sobre todo porque esas protestas suelen estar acompañadas de otro tipo de activismo.

Un saludo.

Anónimo dijo...

No está en mi ánimo polemizar via internet. Ahora nos vamos unos dias de vacaciones pero a primeros de septiembre ¿hace una copichuela en casa?. Y a lo mejor te doy envidia con mi biblioteca :)))).
Aviso: dispongo de cuna y de cunita por si ha nacido ya el bebé y vivimos cerca de Alcobendas.

Ciao,, nos vamos a la playa a remojarnos un poco.

laderas07@hotmail.es