miércoles, 13 de enero de 2010

Hablemos de Haití

La gente se cree que los habitantes de Haití solo existen cuando salen en la CNN, pero lo cierto es que viven allí durante todo el año (Edwidge Danticat, fantástica escritora haitiana).

De Haití se hablará estos días un poquito. Solo un poquito, tampoco nos pasemos, que la gente allí es demasiado negra y está demasiado hambrienta (se trata de el país más pobre de América, de hecho) como para ocupar muchos de nuestros titulares. Puerto Príncipe, la capital, acaba de ser literalmente devastada por un seísmo de magnitud 7,3 en la escala de Richter que probablemente tenga sepultadas a miles de personas bajo los escombros de los numerosos edificios que se han derrumbado por completo. Parece ser que incluso se ha venido abajo la catedral y parte del palacio presidencial.
Lo primero que me viene a la cabeza, no lo puedo evitar, es que ese niño o niña que mi bruja y yo queríamos adoptar probablemente haya muerto. Para llevar a cabo un proceso de adopción en Haití hay que ser matrimonio, heterosexual y practicante de la fe católica. Por tanto, no tuvimos nada que hacer al respecto.
En Haití la única salida que las familias ven a la pobreza es la educación, pero los padres a veces no tienen dinero ni para enviar a los niños a colegios públicos. Muchos de ellos acaban como restavecs, es decir, esclavos que sirven a otras familias sin cobrar por ello y que duermen en el suelo y comen las migajas sobrantes. Haití no puede evolucionar ni las cosas mejorar allí a causa de la falta de profesionales, pues las personas con formación han emigrado y los que quedan casi no han estudiado.
A Haití me une un cariño especial, pues tengo una cuñada de allí que es igual que una hermana para mí, ya que mi hermano y ella se casaron cuando yo era una cría y tenemos una relación muy estrecha. Sus hijos son mitad haitianos y conozco a toda su familia, con la que he ido a cantidad de celebraciones en las que he saboreado platos típicos de allí como las bannann pese (plátano frito), el poule (pollo frito) o el plato nacional por excelencia, riz et pois (arroz con habichuelas), además de haber bailado con ellos al ritmo de los Fugees y otros músicos haitianos. Es por eso que yo sí que quiero hablar de Haití y llorar a Haití.
Fue François Duvalier, alias Papa Doc, dictador hasta su muerte en 1971, un hombre que quería convertir la República de Haití en monarquía y ser su emperador, quien llevó al hasta entonces floreciente país a la miseria con la ayuda militar y financiera de Estados Unidos. Con un mandato brutal y represivo, creó impuestos para levantar una ciudad llamada como el, Duvalierville, pero el dinero fue a parar a sus cuentas bancarias. Su milicia asesinó a decenas de miles de personas en un reinado del terror sin precedentes, inventó una Constitución totalitarista por la cual le sucedió su hijo como presidente vitalicio cuando contaba con tan solo diecinueve años de edad y, a su muerte, había conseguido que Haití se convirtiese en el país más pobre del hemisferio norte, ocupando el primer puesto en analfabetismo y con una salud pública desastrosa (el 90% de la sanidad está en manos privadas).
Haití, antigua colonia francesa que también ocupó Estados Unidos de 1915 a 1934, comparte isla con la República Dominicana y es el primer país del mundo donde, en 1794, se abolió el sistema esclavista, sentando así un precedente para que luego lo hiciera el resto del planeta.
El presidente actual de Haití es René Préval, único jefe de Estado haitiano elegido democráticamente que logra terminar un mandato y entregar el poder voluntariamente. Se presentó de nuevo a las elecciones en 2006 con otra formación política y las ganó. A Estados Unidos, que apoya a Boniface Alexandre, presidente interino de Haití, así como a los empresarios del país, no les gusta René Préval a causa de su postura progresista y de izquierdas y por estar a favor de los pobres.
La gente de Haití es bella y apasionada, la tierra tiene muchas posibilidades y el mar es paradisíaco. Con las comunicaciones cortadas en estos momentos, solo nos queda cruzar los dedos para que el terremoto sea lo menos terrible posible (aunque lo que se conoce por ahora es todo lo contrario) y para que, lo mismo que una vez lograron la libertad y fueron un ejemplo pra el resto del mundo, recuperen una vez más la voz y las riendas y saquen adelante su hermosa isla. Los demás, hablemos de Haití.

La Bonne Recolte, por J. B. Chery

14 comentarios:

arcoiris dijo...

Gracias otra vez más por ilustrarme.

Candela dijo...

Me quedo con la idea de ese niño que no pudo ser adoptado porque estaba mejor solo, pobres y esclavo que con dos mamás.

Morgana dijo...

...que ha pasado en Haití, qué??? Ufffff! Ahora mismo voy a informarme. Gracias.

Ave dijo...

Y la primera revolución moderna, revolución de esclavos, desde abajo.

Sabía que escribirías, qué bien. Porque lo tuyo es el único soplo fresco que me ha llegado entre tanta desolación.

Un beso muy grande para todos, especialmente para tu cuñada. Ojalá estén todos los vuestros bien.

Anónimo dijo...

Tragico. pero, (en otro orden de cosas(sic) si lo intentais, es maaaaarabilloso y a la vez treeeemendo. todo mi apoyo y poca experiencia (voy al tran-tran por mucho que sea "leída") y aunque peque de "jipi" alyunedislob"
STONCITA

Kali dijo...

Hoy precisamente leí una noticia del año pasado en un blog que decía que en Haití ya estaban comiendo galletas de barro porque no había dinero para mucho más. Este terremoto ya es lo que les faltaba.

No se si sería una idea viable para ayudar, pero he pensado que teniendo una dirección postal a la que enviar algo allí, se podrían mandar paquetes de semillas para que la gente pueda sembrarlas allí donde puedan.

No conozco nadie allí, pero si la idea te parece buena quizá podríamos empezarla.

Saludos!

Hester Prynne dijo...

Es muy buena idea, Kali, ¡me encanta! Precisamente estoy a la espera de que mi cuñada haitiana me diga el nombre de alguna asociación haitiana fiable a la que ayudar, podemos incluso proponerles eso, ya te contaré qué me responde.
Gracias, Ave, mi cuñada todavía no sabe nada de su familia, no hay comunicaciones.
Candela, ese parece ser el caso, sí... :-(
Un beso a todas.

arcoiris dijo...

Yo tambíen me apunto a las semillas.

Kali dijo...

En ese caso tenme al tanto, lo interesante sería conseguir cualquier dirección postal, ya sea una asociación local, o un particular a quien no le importe que se difunda esa dirección para lo de las semillas, y entonces hacer campaña por todas partes (redes sociales, blogs, boca a boca, etc) para que la gente pueda comprar semillas y enviarlas directamente.

Esto incluso estaría bien tratar de convertirlo en una iniciativa popular descentralizada, que no dependa de lo que haga una organización concreta, y se puedan crear redes populares de envío de semillas a personas de países necesitados que quieran plantarlas, repartirlas, etc.

Ys me dirás, saludos!

Kali dijo...

Hola otra vez, encontré una fundación que ya hacía lo del reparto de semillas, pero la página es antigua y no sé si siguen en activo:

Kokopelli seed foundation

Les he escrito un email para comentarles que dentro del entorno bloguero se está poniendo en marcha una iniciativa de envío a Haití, por si ellos ya tienen miembros allí o pueden enviar semillas a una dirección que les demos. Aún no me han contestado pero de todas formas seguiré adelante con el tema, miraré cómo preparar una web apta para el tema, que pueda tener foros y un blog.

Si hay novedades escríbeme a borntobequeer(at)gmail.com.

Yo si me contestan de esta fundación, o cuando pueda tener lista la web o cualquier novedad, te informo.

Saludos!

dintel dijo...

Ya que desgraciadamente nada se pudo hacer para evitar el terremoto, ahora se debería convertir este hecho en un punto de inflexión para Haití y para eso deberíamos arremangarnos todo el mundo.

farala dijo...

para mis comentarios sobre este post por favaor leed mi post de mañana.

Lena de mar dijo...

gracias, Hester, por verter toda tu sensibilidad y compartirla. Desconocía que fuera el primer país en abolir la esclavitud.
Espero que tu cuñada y resto de familia estén bien y mando todas mis energías para aliviar tanto dolor.

Abracitos

PATSY SCOTT dijo...

Maravilloso post, Hester. Tan terrible me parece lo que ha ocurrido y lo que sigue ocurriendo aún hoy, nueve días después, que me he quedado sin palabras.
He colgado un video de Edwidge Danticat (TED del 2006) de años en Facebook.
Lo único que me hace ilusión en este momento es el grupo de escritura.
Besos.