
Yes, we can (Barack Obama)

Muchas personas son lo bastante educadas como para no hablar con la boca llena, pero no les preocupa hacerlo con la cabeza vacía. (Orson Welles)
Hoy mi bruja se ha ido a pasar la tarde en casa de nuestra amiga Farala y yo me he quedado en casa trabajando, que siempre tengo unos días de clausura antes de entregar la traducción de un libro. La he mandado como a una Caperucita Roja, con un pastel y advertencias de que tuviera cuidado con los posibles lobos que pudiera encontrarse por el camino.
El bizcocho en cuestión es también un homenaje a nuestra monarca, pues al ser hoy su cumpleaños se merece UN BUEN BOLLO. Así pues, lo he bautizado PASTEL REINONA en su honor.
He aquí la receta para quien quiera disfrutar de un café con bollería fina:
Ingredientes:
-1 yogur natural (cuya tarrina servirá como medida del resto de los ingredientes).
-1 medida de aceite de oliva (si os gusta su sabor fuerte en la repostería) o vegetal.
-1 medida de azúcar moreno.
-3 medidas de harina.
-Dos cucharadas de levadura en polvo.
-3 huevos.
-Fruta a elegir: dos manzanas, una manzana y una pera o cualquiera de temporada.
-Mantequilla o margarina para engrasar el molde.
-Opcional: nata para decorar, nueces o pasas si se quieren añadir a la fruta, etc.
Pasos:
-Mezclamos en un bol el yogur, el aceite, la harina y el azúcar. Aparte, batimos los huevos y los echamos a la mezcla anterior. Agregamos la levadura y lo batimos todo.
-Pelamos, descorazonamos y cortamos la fruta en láminas finas. La añadimos a la mezcla batida. Si queremos agregar otra cosa, como nueces o pasas, lo hacemos también en este momento.
-Precalentamos el horno a 200º. Engrasamos un molde y espolvoreamos un poquito de harina para que el pastel no se quede pegado. Añadimos la mezcla. Bajamos el horno a 180º y horneamos el pastel más o menos 40 minutos (cuando introduzcáis en él un mondadientes y salga limpio, significa que ya se ha hecho).
-Lo dejamos templar antes de desmoldar y servir. Se puede decorar(con nata o lo que sea) justo antes de servir.
Bueno, en mi caso lo he adornado con glaseado de colores que venden en las tiendas especializadas (estos son de la marca Wilton y los he comprado en Taste of America). La decoración, aunque la foto no me haya salido muy bien, supongo que se ve lo que representa y, de nuevo, he pensado en la reina mientras la hacía.
Feliz y dulce semana.

Halloween no es inocente, pues tiene un trasfondo de ocultismo y de otros tipos de corrientes que dejan su huella de anticristianismo (Joan María Canals, Conferencia Episcopal Española)
Siempre me han encantado las fiestas, sean estas por el motivo que sean, siempre que no enemisten a la gente y hagan que nos lo pasemos bien, pero es que desde que ayer la cansina y meticona iglesia católica advirtió del “transfondo de ocultismo” de Halloween y recomendó a los padres que encauzasen “la fiesta de Halloween hacia lo bueno y no fomentar el terror y la muerte”, la noche de Todos los Santos se ha convertido en mi holiday favorita. La iglesia añade que los niños “se disfrazan de brujas, vampiros, fantasmas, con máscaras de cadáveres, esqueletos. Los padres favorecen este tipo de fiesta y que jueguen con elementos de muerte”.
Quizá tengan razón, quizá los niños deban pues, inspirarse en la Biblia para sus disfraces, ya que no fomenta “el terror y la muerte”, como ellos dicen que Halloween hace. Veamos algunos ejemplos:
-Disfraz de Noé, quien, junto a su familia, fue el único superviviente del diluvio universal que mandó dios y con el que se cargó a toda la humanidad.
-Disfraz de Abraham, que casi sacrifica a su hijo por orden divina.
-Disfraz de San Juan Bautista, decapitado.
-Disfraz de Herodes, que mató a todos los niños menores de dos años.
-Disfraz de Cristo, que murió torturado, clavado durante horas y horas a una cruz.
No voy a seguir porque se me ocurren miles de ejemplos mucho más terroríficos que una bruja, un vampiro o un fantasma.
Además, ¿cómo va Halloween a ser anticristiano, si es una festividad que se remonta a 300 años antes de Cristo? Proviene de los celtas. Fueron los irlandeses quienes la llevaron a Estados Unidos cuando emigraron en masa en el siglo XIX.
Lo que pasa es que a la iglesia católica le jode perder el poder que tenía en estas fiestas. Le jode que la gente se divierta disfrazándose, yendo a fiestas, comiendo caramelos y viendo pelis de miedo con un bol a rebosar de palomitas. Quieren que vayamos a llorar a los cementerios y a rezar a misa.
Yo por mi parte voy a honrar a mis muertos viviendo la vida, riéndome, llevando a mis sobrinos disfrazados de monstruos a un cuentacuentos de historias de miedo y decorando mi casa con esqueletos y calabazas. Para que se fastidien.
Feliz Halloween, os dejo un regalito: